Amenazas de bomba y una Magnum en Casa Rosada

  • Martes, 14 de Mayo de 2019 | País

Ayer a la mañana, Francisco Ariel Muñiz, militante del Pro de General Pinto quiso entrar a la Casa Rosada. Para eso se anunció en la puerta de Balcarce 78, portando una valija metálica, diciendo que tenía una entrevista con el Presidente.
Según fuentes oficiales, el personal de seguridad de la Casa Rosada le hizo varias preguntas a las que el hombre no supo o no pudo responder y le pidieron que mostrara lo que llevaba dentro del portafolios. Ahí Muñiz decidió tirar la valija al patio de ingreso y quiso escapar hacia la boca de la línea A del subte. Enseguida lo detuvieron y se le abrió una causa.
Minutos después, la Brigada Antiexplosivos de la Policía Federal abrió la valija metálica, en la que encontró la Magnum 44 cargada y con el número de serie limado.
Según las mismas fuentes oficiales, Muñiz trabaja como 'artesano' y no era raro verlo regularmente en las inmediaciones de la Casa Rosada. Fuentes de General Pinto, sin embargo, aseguran que el hombre tiene una pizzería en la localidad bonaerense.
Muñiz se define como un 'activo militante de Cambiemos' y parte de 'la nueva generación de políticos' y en su perfil de Facebook se presenta como 'administrador' de la cuenta 'Pro General Pinto'.
Pocas horas después de que la Magnum 44 fue fotografiada tras las rejas de la Casa Rosada, se sucedió una serie de amenazas de bomba en sitios públicos de concurrencia masiva, como la misma casa de Gobierno, el anexo de la Cámara de Diputados y las estaciones ferroviarias de Constitución y Retiro.
En estos últimos casos, las líneas Roca, San Martín y Belgrano Norte debieron ser clausuradas en horas pico en sus terminales porteñas, por supuestas amenazas telefónicas recibidas por la línea 911.
Tras más de dos horas de espera y constatadas las falsas alarmas, finalmente las estaciones volvieron a su movimiento habitual.
Como suele suceder, hechos de esta naturaleza tienen un alto contenido de 'misterio' que, casi en su totalidad, terminan sin resolverse.
El edificio central de la Cámara de Diputados –a metros de donde se dio una de las supuestas amenazas de bomba–, se velaron los restos del diputado nacional de Cambiemos. Héctor Olivares, tras agonizar varios días producto de la balacera que recibió junto a su amigo Miguel Yadón mientras caminaban por la plaza del Congreso.