El lado muy oscuro del movimiento hippie

  • Lunes, 12 de Agosto de 2019 | Locales

POR EDUARDO N. CARBONI

Todo era paz, amor y rock and roll en los años 60, al menos eso parecía. Pero el movimiento hippie, como todo movimiento, tenía sus matices. No todo era blanco; había grises y también aspectos oscuros, en demasía.
El 9 de agosto de 1969, en una lujosa mansión ubicada en Cielo Drive 10050, de Beverly Hills, murieron espantosamente asesinadas cinco personas. Una de ellas era Sharon Tate, una reconocida actriz, esposa del cineasta Roman Polanski, que se encontraba  embarazada de ocho meses, y fue asesinada de 16 puñaladas.
Las restantes cuatro eran el estilista Jay Sebring; el guionista Wojciech Frykowski; la heredera de la Folger Coffee Company, Abigail Folger, y el vigilante de la casa, Steven Parent.
Al día siguiente, con Los Ángeles anonadado por los sucedido, también fueron brutalmente  asesinados Pasqualino Antonio "Leno" LaBianca y su esposa Rosemary Harmon.
Durante los dos meses siguientes no hubo indicios acerca de los autores de los crímenes, que eran investigados por separado, ya que no se asociaba uno con el otro. La desesperación, y la locura, se habían apoderado de los cercanos a las víctimas. Roman Polanski contrató detectives y peritos grafológicos para comparar la letra de sus amigos con las de los mensajes escritos en la pared. El padre de Sharon Tate, coronel del ejército, se dejó la barba, se vistió como bohemio y se infiltró en Hollywood en busca de pistas. Pero recién con la detención de una joven llamada Susan Atkins, integrante de una secta conocida como La Familia Manson, la verdad empezó a salir a la luz.
Dos compañeras de celda de Atkins –las prostitutas Virginia Graham y Ronnie Howard– le informaron a las autoridades de la prisión lo que la joven les había relatado, es decir, cómo había sido asesinada Sharon Tate, crimen del cual se jactaba de ser la autora. Así, a fines de 1969 quedaron arrestados Charles Manson, Susan Atkins, Tex Watson, Patricia Krenwinkel, Leslie Van Houten y Linda Kasabian, imputados por los múltiples homicidios. 
Charles Manson, el líder del grupo, era hijo de Kathleen Maddox que lo tuvo cuando tenía 16 años, en un hospital de Cincinnati, Ohio. En el certificado de nacimiento, el niño figuraba solo con el apellido de su madre. Ya con el nombre de Charles, su madre se casó con William Manson, que le dio el apellido al pequeño.
La pareja no duró mucho tiempo, por lo que Charles Milles Manson, además de no haber conocido jamás a su padre biológico, tampoco guardaba recuerdos del hombre que le dio el apellido.
De Kathleen se ha dicho que fue prostituta y ladrona, incluso así la definió el propio Charles Manson. Nunca quedó claro si realmente lo fue, pero sí se sabe que terminó presa cuando Charles tenía 5 años. El niño debió ir a vivir con una tía y su familia.
Cuando la joven fue liberada, se llevó al pequeño Charles con ella. La chica no le dio muy buenos ejemplos. A los 13 años, Charles fue arrestado por robo a mano armada y pasó por varios reformatorios. Con 17 años, luego de una serie de arrestos y fugas, fue enviado a prisión por conducir un vehículo robado, y al año siguiente ya había ocho cargos en su contra. En 1967, ya con 32 años, se instaló en San Francisco, y a la vez que intentaba ser músico, empezó a perfilarse como líder de una secta que poco después se llamaría La Familia.

Las supuestas profecías de 'The White Album'

En 1968, los Beatles habían editado 'The White Album', el único disco doble de la banda, que incluye un tema titulado 'Helter Skelter', traducido en la Argentina como 'A troche y moche'. Manson interpretó que esa canción –al igual que otras del mismo álbum, como "Piggies" o "Revolution 9"– escondían mensajes subliminales relacionados con el Apocalipsis según San Juan y que auguraban una guerra racial entre blancos y negros que ya estaba ocurriendo.
Aquel 9 de agosto de 1969, cuatro integrantes de La Familia llegaron a la casa de Cielo Drive 10050, cuyo propietario era Terrence P. Melcher, un productor discográfico –hijo de la actriz Doris Day y el trombonista Al Jorden– que un tiempo atrás había rechazado como músico a Manson por su falta de talento. Las cinco personas que estaban en la casa fueron torturadas, apuñaladas, baleadas y colgadas. El cuerpo de Tate estaba unido por una cuerda de 13 metros al cadáver de Jay Sebring, su peluquero y exnovio. En las puertas y paredes de la casa los asesinos escribieron las inscripciones pigs y helter skelter con la propia sangre de las víctimas.
Manson no participó en esta masacre ni en la ocurrida al día siguiente en la casa del matrimonio Labianca, donde sus seguidores mataron a puñaladas –más de 40 tenía cada cuerpo– a la pareja. En las paredes, y otra vez con la sangre de los asesinados, escribieron muerte a los cerdos.
Tras los juicios, Susan Atkins fue condenada a cadena perpetua, al igual que Tex Watson, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten. Atkins murió a los 61 años en prisión, en 2009, de un cáncer de cerebro. Los demás continúan detenidos.
La única no condenada fue Linda Kasabian, que tras el asesinato de Sharon Tate, escapó del rancho donde residía el clan, aun abandonando a su propia hija y dejándola en manos del La Familia. Cuando los integrantes de la secta fueron detenidos, Kasabian declaró en su contra a cambio de inmunidad. Más tarde, se reencontró con su hija y rehizo su vida.
Si bien Manson no estuvo presente en los asesinatos, la gran tarea de Vincent Bugliosi, fiscal de Distrito, permitió que fuera sentenciado por conspiración y autor intelectual de los crímenes. Primeramente, se lo condenó a la pena de muerte, pero al ser ésta abolida en el Estado de California en 1972 se la conmutó por cadena perpetua.
Nunca quedaron claros los exactos motivos de las matanzas perpetradas por el Clan Manson. Tanto su líder como los demás integrantes confesaron los verdaderos motivos que los movieron a concretar las espantosas matanzas.
'Ustedes han dado a mí sus hijos, ustedes los señalaron. Yo sólo he tratado de ayudarlos a levantarse, todo lo que han hecho estas criaturas lo han hecho por amor a sus hermanos', fue una de las varias frases de Charles Manson durante su juicio.
Seis días después de la primera de las matanzas daba comienzo Woodstock, el más grande festival de rock de la historia, ícono pacifista del movimiento hippie y del flower power.

Fuentes: infobae.com; perfil. com; revistavanityfair.es; pagina12.com.ar; clarin.com; es.wikipedia.org; charlesmanson.com; cielodrive.com; bbc.com; elpais. com; abc.es.