El padre Eduardo Ceres ya descansa en la iglesia San Isidro Labrador

  • Lunes, 02 de Diciembre de 2019 | Locales

Ayer al mediodía, al pie de la imagen de la Virgen María de la parroquia San Isidro Labrador, fueron sepultados los restos del padre Eduardo Ceres.
Los restos del expárroco de la principal iglesia de la ciudad descansarán junto a los del padre Blas Pico y a metros de la sepultura del padre Francisco Doglia.
La ceremonia fue encabezada por el obispo de Mercedes-Luján, Jorge Scheining. También estuvieron presentes el exobispo Agustín Radrizzani; el párroco de San Isidro Labrador, Lucas Jerez; el párroco de Nuestra Señora de la Asunción, Alberto Gagliano, y el padre Raúl Moretto, capellán de la Policía en el ámbito de la Jefatura Departamental Junín.
También fueron partícipes del acto el exintendente Mauricio Barrientos, el concejal Marcos Scally, familiares de Ceres y vecinos de distintos puntos de la ciudad.
'A lo largo de la vida vamos teniendo muchos encuentros con Dios –dijo Scheining en el responso previo a la inhumación de los restos del sacerdote–. Todos podemos dar testimonio de que a lo largo de la vida, de manera consciente o no, los tenemos. Nos vamos involucrando con el bautismo, la comunión, el sacerdocio. Nos van preparando para el encuentro definitivo. Algún día ya no van a ser encuentros breves, sino un encuentro definitivo'.
'Nuestra esperanza es que la vida es más fuerte que la muerte –agregó–. Es muy fuerte tener aquí un cadáver, pero más fuerte es la vida'.
'Eduardo ha sido pastor de esta comunidad y el padre Lucas quiso tener este gesto de que la comunidad recuperara a su pastor y que esté enterrado aquí, a las puertas de este templo. Con el obispo Agustín nos pareció bien que así fuera', agregó.
'Hoy estamos aquí con esperanza. Eduardo está celebrando el encuentro definitivo. Está bien y en paz. La presencia de su cuerpo tiene que ser, para nosotros, el recuerdo de alguien que creyó, se preparó y celebró este encuentro'.
Por su parte, Radrizzani, que también había estado presente en el sepelio de Ceres, dijo sobre el sacerdote: 'Lo mejor que nos llevamos son los momentos que compartimos con él. Fue un hombre rico en humanidad, comprometido y amable. Un hombre que ha sido querido en la ciudad de Chacabuco. Guardemos en el corazón esos momentos lindos que hemos compartido'.
En cuanto a Jerez, expresó: 'siempre voy a recordar las charlas, las risas, las confesiones y, sobre todo, la alegría que mostró cuando me nombraron párroco. No debe ser fácil recibir el título de sacerdote emérito y luego entregar la parroquia al vicario'.