Indignación por femicida que volvió a la ciudad

  • Miercoles, 13 de Noviembre de 2019 | Regionales

El 18 de abril de 2010, Francisco Rafasquino abusó y mató a Lucila López, una joven de 19 años con quien había viajado desde Bragado hasta Junín para asistir a un recital. Por el crimen fue condenado a nueve años de cárcel, pero salió antes de cumplir seis por "buena conducta", y volvió a vivir a su ciudad natal.
El domingo, una amiga de Lucila lo encontró en la iglesia de la ciudad, donde él había asistido por el bautismo de su hija. La joven le gritó asesino mientras lo filmaba y lo subió a las redes para visibilizar un reclamo de la familia: que sea declarado persona no grata por el Concejo Deliberante local y abandone la ciudad.
"Hace casi diez años esta lacra nos quitó a Lucila, porque se creyó capaz de decidir por su vida. Hoy está libre, muy tranquilo y en nuestra ciudad. Fuimos al bautismo de mi sobrina, ¿y saben lo que fue tener que verle la cara? ¿Encontrarnos frente a frente con él?", escribió la joven en sus redes sociales, acompañando el video del asesino de su amiga saliendo de la iglesia.
La mujer contó que había ido a la iglesia por el bautismo de su sobrina y que allí se encontró con Rafasquino, que estaba con toda su familia. Tras filmar el video, el hombre dejó el lugar rápidamente, pero su familia se cruzó con insultos con las personas que lo habían abordado.
"¿Sabés lo que es estar frente a frente con el asesino de tu amiga? Lo único que pedía su mamá era que no esté en Bragado, entre nosotros. No tener que pasar por el calvario de cruzarlo", completó la joven.
Según la familia de la víctima, tras salir de la cárcel el hombre se fue a vivir a Córdoba, pero al tiempo regresó a Bragado a la casa de sus padres, en el mismo terreno en el que funcionaba una escuela.
Al enterarse, organizaron un escrache colocando miles de fotos suyas en la ciudad, lo que generó la indignación de los padres del colegio, que les pidieron a las autoridades que la familia no viva cerca del lugar donde estudiaban sus hijos. Así fue que los padres se mudaron, y él volvió a dejar Bragado.
Sin embargo, el año pasado regresó nuevamente, y ahora se instaló cerca de la casa de Marisa, la madre de Lucila. "Los abogados me dicen que no pueden hacer nada, pero por respeto debería irse. No le importa nada, vuelve a vivir acá que nos conocemos todos", aseguró la mujer.
La madre de Lucila encabeza desde el año pasado un pedido para que Rafasquino sea declarado persona no grata por el Concejo Deliberante de Bragado. Para ello realizó una colecta de firmas a través de la plataforma change.org, en donde consiguió más de 4.000 suscripciones, las necesarias para presentar un proyecto.

La madre de la víctima, continúa su reclamo

Sin embargo, el tema nunca fue tratado. "Nos reunimos dos o tres veces y nos prometieron estudiarlo, pero nunca tuve una respuesta". Desde entonces, cada mes se acerca al Concejo con la foto de su hija y el mismo pedido. Incluso logró ser escuchada por los ediles mediante la banca abierta.
Marisa aseguró que "por afuera" algunos concejales le confesaron que no se puede hacer nada, pero ella reclama una respuesta institucional. "El argumento es que no se puede porque él tiene derecho una vez que cumplió la condena de manejarse como quiere. Pero ellos me tienen que dar una respuesta a través del Concejo", afirmó.

El caso

El femicidio ocurrió el 18 de abril de 2010, en Junín. Rafasquino y Lucila, ambos de 19 años, habían viajado a ver a la banda de rock Almafuerte, y decidieron pasar la noche en un departamento prestado para no volver a esas horas por la ruta.
Según se determinó en el juicio, Rafasquino violó a la joven, la golpeó salvajemente y la estranguló. Luego durmió junto al cadáver y a la mañana siguiente cerró el departamento y volvió a Bragado, solo y en un remís. Allí se entregó a la Policía, tras hablar con sus padres.
En primera instancia, el asesino dijo que no recordaba lo ocurrido, pero luego confesó haberla asesinado. Por ello la Justicia lo condenó a nueve años de prisión en un juicio abreviado.