La Autopista podría tener deficiente drenaje por alcantarillas mal ubicadas

  • Viernes, 31 de Julio de 2020 | Locales

Las obras de la autopista no corrigieron un problema hidráulico histórico que tiene la ruta 7. Se trata de un alcantarillado cuyos niveles no permiten que el agua que busca el río Salado pase en su totalidad, de manera de evitar los anegamientos en campos de las cercanías. El ingeniero José Luis Tedesco, vicepresidente de Apresid, viene insistiendo en este tema desde hace años, pero no logró que se hagan las correcciones necesarias.
Tedesco comentó que cuando se hizo originalmente la ruta, a mediados del siglo pasado, la base de las alcantarillas quedó 'por encima de la cota de las vías de escurrimiento natural'. Este problema se repitió cuando, con la obra de la autopista, se hizo el segundo carril de circulación, y lo mismo pasa en los caminos colectores que se hicieron al costado.
Esta situación, dijo, afecta a todo el trazado que tiene el tramo situado en jurisdicción de Chacabuco, pero se da especialmente en la zona de la Escuela Nº 42 en dirección hacia O'Higgins. En ese sector, dijo, se producen situaciones insólitas, como la construcción de un alcantarillado sobre una loma, mientras que en un sector próximo en el que hay un bajo el agua sigue sin tener salida.
'Para la zona de la Escuela hay un proyecto aprobado hace unos 40 años para la realización de un canal. Esa obra nunca se pudo hacer porque el fondo del canal quedaba por debajo de la base de la alcantarilla, y así el agua no iba a pasar nunca', afirmó. 

'La base está 1 metro más alta'

'Hay varios sectores en los que la base de las alcantarillas está 1 metro más alta de lo que debería', agregó Tedesco.
En los últimos meses, como parte de las obras de la autopista, se rompió la calzada en varios sectores de la vieja ruta para hacer nuevos pasos de agua. Para el vicepresidente de Apresid, 'en algunos lugares el problema de niveles se corrigió, pero en otros no', y señaló que en sectores como el de la Escuela Nº 42 bajaron la base 30 cm en lugar de 1 metro, como hacía falta.
'Lo que sí se hizo fue un alcantarillado más ancho', expresó Tedesco, y señaló que en el nuevo carril de circulación el problema subsiste.
Según estimó, este problema afecta a unas 10.000 hectáreas del partido de Chacabuco, las cuales se extienden desde la divisoria de aguas, que está cerca del conocido como camino viejo a Junín en dirección a la ruta 7. En todo ese sector, cuando hay una temporada de lluvias abundantes, las aguas se dirigen hacia el Salado, pero chocan contra el terraplén de la ruta. Los más afectados son los campos situados al borde de ella.
'En algunos lugares el agua permanece tanto tiempo que el suelo se degrada y termina convirtiéndose en una laguna', expresó Tedesco, para quien se trata de un 'desastre ambiental', ya que, además de restarle productividad a las tierras de esa zona, en tiempos de inundación, al no haber salida para el agua, pueden producirse problemas en la propia ciudad.
Una prueba de la acumulación de agua que se da en esa zona es que allí las napas freáticas están mucho más cerca de la superficie que en otros sectores del partido.
'Esto se podría haber corregido con la obra de la Autopista, pero no lo hicieron', afirmó el vicepresidente de Apresid, para quien uno de los problemas es la falta de coordinación entre Vialidad Nacional e Hidráulica de la Provincia. Según dijo, esta última dependencia es la que tiene los valores correctos en cuanto a niveles, pero no se la tuvo en cuenta a la hora de hacer el proyecto técnico.
Allá por 2016, cuando comenzaba la obra, Tedesco junto a Apresid, la Sociedad Rural de Chacabuco y algunos productores particulares realizaron una serie de reclamos para que fuera corregido el problema hidráulico de la ruta 7.
'Nos dijeron que lo iban a analizar. Eso mismo informaron hace unos meses, cuando hice el mismo planteo, pero no hicieron muchas correcciones', concluyó.