La Peña derrotó 2-1 a Alsina y es finalista; 9 de Julio ganó, 1-0 pero no le alcanzó

  • Lunes, 02 de Diciembre de 2019 | Deporte Local

El Xeneize alcanzó un merecido pase a lo que será su segunda final consecutiva en el Interligas Chacabuco-Los Toldos.
Tras haber conseguido un importante empate 2 a 2 en el partido de ida, las crecientes esperanzas de sortear al vigente campeón del regional tuvieron un llamado de atención a los 4 minutos de iniciado el partido, ya que perdía 1 a 0.
En la primera llegada con peligro, Alsina le sacó rédito a un tiro libre ejecutado desde la mitad de la cancha por Santiago Alonso que, con sutil peinada, Matías Palacios transformó en el rápido gol toldense.
Esto hizo que el local se olvidara de su juego colectivo para pasar a abusar de los pelotazos frontales que favorecieron a un inteligente equipo, que se replegó para castigar de contra. Pero para enorme fortuna del Xeneize, Juventud Alsina no supo concretar en gol sus claras opciones y, cuando estuvo a punto de hacerlo, se encontró con el arquero Leonardo  Petruchelli, una de las figuras del partido.
La primera que el conjunto dirigido por Luis González tuvo para estirar la cuenta fue la que por la derecha generó Piccirillo –incontenible hasta que se cansó–, que terminó en una justa habilitación de aire para que Iparraguirre, solo por el segundo palo, definiera con frentazo de pique al piso. Si bien tomó a contrapierna a Petruchelli, el arquero pudo sacar el balón sobre la línea.
La segunda –la más clara– ocurrió cuando el Tifón elaboró la mejor jugada en conjunto por la derecha. El ex9 de Julio Solares la terminó con un centro por lo bajo que Piccirillo, incomprensiblemente, no impactó estando dentro del área chica, con Petruchelli ya vencido.
Al saltar líneas con los constantes envíos frontales, el Xeneize no generó juego y solo contó con una ocasión recién a los 35 minutos, gracias a un error grosero en la defensa que Bartoletti alcanzó a desviar al córner luego de que Martín Zanotti le ganara a ambos centrales y rematara cruzado desde una posición muy oblicua.
En la segunda parte,  y de movida, Juan Cerella mandó al campo de juego a Emmanuel Romero por Riscossa, y a Lisandro Cerella por Rubino, que le dieron salida por las bandas al conjunto local.
Solo cinco minutos pasaron para confirmar que La Peña volvía a su caudal futbolístico. Con gran panorama, Federico Salaro –de gran segundo tiempo–  dejó cara a cara con Bartoletti  al recién ingresado Romero, pero el defensor, en vez de habilitar a Zanotti que entraba solo por el segundo palo, optó por buscar el primero y la pelota se fue pegando en la parte externa del arco.
Para entonces, Juventud Alsina sufría la expulsión de su primer marcador central, Emmanuel Zamprogna, que derribó con un codazo a Zanotti, que lo había dejado en el camino en la mitad de cancha. Trascartón, Petruchelli le sacó a puro reflejos una tremenda volea ejecutada desde el punto penal al mismo Palacios, tras una grosera distracción de la defensa xeneize.
El gran despliegue físico y el hombre de menos comenzaron a hacer mella en la visita y La Peña lo aprovechó. Federico Salaro tomó a toda la defensa saliendo, para habilitar con un pase medido a Zanotti que, con nervios de acero, esperó la salida del arquero para definir contra el segundo palo lo que era el justo empate.
Lejos de desmoronarse, dos minutos después los toldenses volvieron a generar dos situaciones de gol muy claras, pero nuevamente se toparon con la tarea inconmensurable de Petruchelli que impidió lo que a todas luces era una nueva conquista visitante.
El desarrollo ingresó en un cono de sombras hasta que una desafortunada intención de Iparraguirre de jugar de cabeza con su arquero se transformó en córner y triunfo para el elenco chacabuquense.
Barros ejecutó el tipo de esquina y, una vez más, Zanotti pudo demostrar el excepcional año que está teniendo, al ganar de anticipo y cambiarle, desde el vértice del área chica, la trayectoria a un balón que se terminó de colar contra el poste derecho de Bartoletti, que solo atinó a hacer vista.
Alsina no claudicó a pesar de que el Xeneize fue superior y tuvo otra chance clarísima en los pies del central, Fernando Guidi, que levantó el remate  sobre el travesaño desde el borde del área chica, con toda La Peña mirando. 
Un minuto después, cuando Alsina era todo impotencia, se fue expulsado Alonso por exceso verbal.
Con Olavarriaga –que había ingresado por Agustín Salaro– y Barros sin poder marcar en dos claros contraataques, el árbitro Mariano Gómez –de correcta labor– pitó el final para que los jugadores xeneizes desataran su enorme alegría contenida y festejar un paso vital a una nueva final que esta vez será frente al Viamonte FC.