River le ganó 2-0 a Palmeiras y quedó afuera

  • Miercoles, 13 de Enero de 2021 | Nacional

River hizo todo para convertirse en finalista de la Copa Libertadores, pero quedó a un gol de la hazaña. Luego del duro 0-3 en Avellaneda, se impuso 2-0 ante Palmeiras, gracias a los goles de Robert Rojas y Rafael Santos Borré, y generó un sinfín de situaciones de riesgo, convirtiendo al arquero Weverton en la gran figura del partido. No le alcanzó. El cotejo, además, estuvo cargado de polémica, por el gol anulado a Gonzalo Montiel (a instancias del VAR, por un offside previo de Borré) y el penal sancionado contra Matías Suárez, que la tecnología también invalidó instantes antes de su ejecución.
El Millonario saltó al campo con la postura que le demandaba la gesta a buscar. Con un equipo amplio a partir del dibujo 3-5-2 (los laterales en función de wines y no de defensores), metido y concentrado para la presión y corte lo más adelantado posible sobre el césped, apostó a acosar a Palmeiras en pos de romper rápido el partido.
La Banda asumió riesgos, ante un adversario peligroso en la contra y mañoso, al punto de hacer tiempo desde el mismísimo momento en el que comenzó a rodar la pelota. 
Aún con las dificultades que exhibió en los últimos pleitos (falta de efectividad y profundidad), River fue. A los 27, Paulo Díaz robó la pelota en mitad de cancha, avanzó, remató y Weverton envió al córner. Pero desde el tiro de esquina apareció Robert Rojas de cabeza para poner el 1-0 y motorizar las ilusiones visitantes. 
River no dejó de creer y a los 43, Borré cabeceó un centro desde la derecha de De la Cruz para anotar el 2-0 y quedar a tiro de la hazaña.
La voracidad del Millonario no aflojó en la etapa final y a los 6, la primera gran polémica de la noche. Enzo Pérez avanzó hacia el área y fue interceptado por dos rivales. Borré tocó hacia atrás, la pelota derivó en Angileri, que envió el centro para el ingreso de Montiel, que de volea celebró.
Pero el colombiano Nicolás Gallo llamó desde el VAR. Y con la tcnología descubrió que el último en tocar la pelota antes del retroceso de Borré, que venía del offside, había sido Enzo Pérez. Por eso, Ostojich anuló las acciones.
A los 74 la temperatura volvió a elevarse. Ostojich vio penal de Empereur a Suárez, quien bajó la pelota delociosamente y se dejó caer. Las imágenes probaron que el delantero fue el que inició el contacto. Y el VAR volvió a pincharle las esperanzas a River.
En la final del 30 de enero en Río de Janeiro estará Palmeiras, frente a Santos o Boca. River la mirará por TV, pero con el orgullo de haber dejado hasta la última gota de sudor.