¿La resurrección de la teoría del entorno?

  • Lunes, 08 de Julio de 2019 | Locales

 

Aunque el peronismo utiliza la palabra lealtad reiteradamente, no se caracteriza exactamente por ponerla en práctica con asiduidad. El mismísimo General, que la impuso como concepto a respetar a rajatablas fue el primero en no concretarla en los hechos. Y no fue solo una vez la que don Juan Domingo no respetó el principio por él establecido, basta con recordar la suerte que corrieron Cipriano Reyes, José Francisco Figuerola, Bartolomé Descalzo, Domingo Mercante o Arturo Sampay, por citar solo algunos ejemplos.

La conducta del Gran Conductor se hizo método y las deslealtades fueron y son moneda corriente en el Movimiento. Por eso es que lo que está sucediendo en estos días no se trata de una excepción a las reglas ni de actitudes que puedan provocar asombro y desconcierto. Han sucedido siempre y no hay demasiados indicios que indiquen que no se seguirán practicando.

Por segunda vez consecutiva, la corriente peronista chacabuquense hoy llamada Fuerza Peronista fue perjudicada intencionadamente en las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Ya le había sucedido en las elecciones legislativas de 2017, cuando por las mismas razones de hoy –avales insuficientes– quedó al margen de las PASO de Unidad Ciudadana, lo que le allanó el camino a la agrupación que lidera Martín Carnaghi, que en las generales conseguiría dos bancas en el Concejo Deliberante.

Si bien tras la apelación, Fuerza Peronista podrá intervenir en las Primarias 2019, deberá hacerlo con lo que se denomina boleta corta, esto es que en el cuarto oscuro esta agrupación solo tendrá la boleta local, mientras que las listas encabezadas por Ricardo Ciminelli y Martín Carnaghi estarán adosadas a los tres cuerpos restantes –nacionales y provinciales– del Frente de Todos.

A los militantes de Fuerza Peronista esto le significará sumar una tarea más a la campaña electoral: explicarle a sus potenciales votantes que deberán hacerlo cortando la lista local de las dos agrupaciones peronistas que van en las listas oficiales del Frente de Todos y reemplazarla por la que encabeza Julieta Garello.

'Son decisiones que se toman en órbitas ajenas a Chacabuco; lo que no pueden resolver con las urnas lo quieren resolver detrás de un escritorio en la Capital Federal', dijo Julieta a De Hoy y agregó: 'Acá hay una decisión de La Cámpora, instrumentada por el intendente de Pehuajó (Pablo Zurro) de querer sacarnos de estas PASO para fortalecer al candidato que ellos arbitrariamente eligieron'.

El líder de La Cámpora es Máximo Kirchner, que difícilmente se haya ocupado específicamente de la joven dirigente chacabuquense, pero es principal responsable de la política que está llevando adelante su agrupación, que se basa en sacar del camino a todo aquel le resulte molesto, en este caso, una lista kirchnerista que no es parte de sus filas. Este método, sin lugar a ninguna duda, cuenta con el pleno aval de Cristina Fernández. En estas páginas ya se hizo mención al sabio dedo de la jefa material del movimiento que suele hacer su aparición toda vez que sea necesario para fortalecer el proyecto nacional y popular, en todos y cada uno de sus recovecos.

Suponer que todas estas roscas son ajenas a la voluntad de CFK es tan poco creíble como aquella teoría del entorno que en los 70 pretendía justificar las medidas reaccionarias del último gobierno de Perón. El viejo está gagá, se decía, y el entorno liderado por José López Rega se aprovechaba de la situación y hacía y deshacía a su antojo. Pensar que era culpa del entorno era considerar a Perón un idiota: no lo era ni hoy lo es Cristina.

Lo que no se entiende es por qué si los avales de Fuerza Peronista fueron revisados y ahora son válidos la lista local no puede ser incluida en la boleta del Frente de Todos. La situación es extraña y desde la misma Fuerza Peronista han preferido 'no ahondar en detalles' respecto de esta decisión de la Junta Electoral del FDT que resulta, por lo menos, cínica.

Estos turbios manejos se muestran en su mayor magnitud en el distrito de Merlo, donde se presentaron siete listas para participar en las PASO del Frente de Todos. Seis de ellas fueron objetadas también por avales insuficientes, por lo cual solo quedó en carrera la encabezada por intendente de Merlo y presidente del Partido Justicialista bonaerense, Gustavo Menéndez, que busca se reelección.

Menéndez se presenta con una lista de unidad entre varias agrupaciones de Merlo, entre las que se encuentra La Cámpora. Entre esas seis listas, la Junta Electoral del Frente de Todos dejó afuera a la del histórico y muy cuestionado Raúl Othacehé.

Transparencia y equidad

En el otro rincón de la polémica local se encuentra Martín Carnaghi, que se desliga de toda posible influencia en las decisiones que afectaron no solo a Fuerza Peronista, sino también a la frustrada  candidatura de Darío Golía a diputado provincial. 

'Que los vecinos de Chacabuco tengan claro que nunca hacemos política descalificando al otro. Esa ha sido nuestra actitud durante todo este tiempo y seguirá siendo así, que las diferencias y los matices se salden de manera absolutamente respetuosa. Quienes no tengan esta misma actitud, tendrán que rendir cuenta después, cada uno, de lo que dijo y lo que hizo', señaló en diálogo con este diario y como al pasar hizo mención a que 'como integrante de la Cuarta Sección (de la Junta Electoral del Frente de Todos) se encuentra Walter Torchio, que es el intendente de Carlos Casares, que apoya la candidatura de Julieta Garello'.

Desechando todo eufemismo, Sergio Palmieri –primer precandidato a concejal de Fuerza peronista– lo cruzó tildándolo de 'Pinocho sin huevos'.

Sea como fuere, el conflicto suscitado en el Frente de Todos de Chacabuco –que no es una excepción en suelo bonaerense, por lo menos– es un aporte más al gran grotesco nacional de la política argentina, que en su versión 2019 alcanza altísimos niveles de esperpento. ¿Quién puede creer que realmente Fuerza Peronista no había conseguido 180 avales válidos que le permitieran intervenir en las PASO, más aún tras haber pasado por la misma experiencia dos años atrás? ¿Quién puede suponer que en verdad de siete listas presentadas en Merlo, seis no cumplieron con el elemental requisito de la presentación de avales?

La Ley 26.571, conocida como 'Ley de democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral' fue sancionada el 2 de diciembre de 2009. Hasta ahora, no puede decirse que se haya hecho exacto honor a su denominación.