Alberto Fernández y Cristina se reencontraron en Olivos

  • Miercoles, 06 de Julio de 2022 | País

El presidente, Alberto Fernández, y la vicepresidente, Cristina Fernández, volvieron a ncontrarse en la noche del lunes, en el marco de una cena en la Quinta de Olivos, tras la abrupta salida de Martín Guzmán y la designación de Silvina Batakis en el Ministerio de Economía.

La pareja presidencial había mantenido un diálogo telefónico el domingo con el fin de consensuar el desembarco de Batakis y desde entonces se especulaba con la posibilidad de un encuentro cara a cara.

La expresidente llegó a la residencia presidencial a las 21.15 y cenaron ellos dos solos. La última vez que se habían visto las caras fue hace más de un mes cuando compartieron el acto por los 100 años de YPF. En esa oportunidad, Cristina Fernández pronunció la frase de la lapicera, que retumbó hasta las últimas horas.

Sobre le mesa expusieron sus diferencias en torno al gasto público. Cristina insiste con que debe ser expansivo sin importar que no se cumpla la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional, mientras que Alberto Fernández sigue sosteniendo que el gasto mueve la economía, pero que Argentina debe respetar lo pactado con el organismo multilateral de crédito.

CFK le reclamó –esta vez en privado– al jefe de Estado que el manejo de los planes sociales esté a cargo de intendentes y gobernadores, que la asistencia estatal deje de ser tercerizada a través de las organizaciones. El planteo fue objetado por el mandatario que cuenta con el respaldo del Movimiento Evita, que conducen Emilio Pérsico y Fernando 'Chino' Navarro, que se encuentran enfrentados con la titular del Senado.

Las diferentes miradas sobre la situación económica del país y la salida de la crisis sigue siendo un punto nodal de conflicto entre el Presidente y su Vice.

Quizás el momento de menor tensión fue cuando Fernández le contó sus viajes a la Cumbre de las Américas y a la del G7 que se llevó a cabo en Alemania. El Presidente le transmitió también su expectativa por la reunión que mantendrá con Joe Biden, a fin de mes en Washington.

Frialdad y tensión

Fueron más de dos horas en las que el clima frío y de tensión primó en el ambiente. Las diferentes miradas sobre la situación económica del país y la salida de la crisis sigue siendo un punto nodal de conflicto entre el Presidente y su Vice.

Cabe señalar que la renuncia de Guzmán sucedió en medio de un nuevo capítulo de la interna oficialista donde Alberto y Cristina encabezaron actos separados para homenajear a Juan Domingo Perón en un nuevo aniversario de su muerte.

Alberto Fernández se mostró en la CGT junto a sus ministros –estuvo Guzmán–, gremialistas, dirigentes del Movimiento Evita y un puñado de gobernadores, donde le respondió a CFK que en el último encuentro entre ambos le pidió al jefe del Estado que utilizara la lapicera para controlar lo que sucedía en el Gobierno.

'El poder no pasa por ver quién tiene la lapicera, el poder pasa por ver quién tiene la capacidad de convencer. Convencer es una tarea mucho más ardua, pero es más segura', sentenció Fernández el último viernes, y agregó: 'Perón convenció a millones de argentinos que hasta el día de hoy lo sienten vivo, nunca necesitó de una lapicera. Me parece que tenemos que recordar todas esas enseñanzas que fueron importantes'.

La respuesta llegó 24 horas más tarde en Ensenada, donde Cristina Fernández encabezó el otro acto del Frente de Todos. '¿Qué decía Perón? Yo no persuadía con palabras, porque las palabras poco persuaden. Yo persuadía a la gente con hechos y con ejemplos', comenzó su discurso haciendo referencia a las palabras que el Presidente había pronunciado el día anterior.

'Perón llegó con la Revolución del 43 ¿y qué se le ocurrió para construir poder? Pidió ir al Departamento Nacional del Trabajo, que no lo conocía ni el gato. Eso fue en junio. En noviembre consiguió transformarlo en la Secretaría de Trabajo y Previsión. Y ahí, mis queridos y mis queridas, cazó la lapicera y no la largó más', señaló la titular del Senado.

Mientras la Vicepresidente hablaba, Guzmán oficializaba su indeclinable decisión de renunciar al Ministerio de Economía.