'Al principio cuesta adaptarte'

  • Lunes, 19 de Julio de 2021 | Locales

nLuego de estar algunas semanas en la Argentina, a donde no venía desde hace dos años, el chacabuquense Miguel Varela regresó esta semana a Qatar, donde vive actualmente junto a su esposa y sus dos hijos. Antes de djar el país, relató a De Hoy su experiencia de vivir fuera del país, y se lamentó por cómo encontró a la Argentina. Miguel Varela, que cursó la carrera de Traductor en La Plata, y su primera oportunidad de viajar al extranjero la tuvo en 2002, cuando se presentó en un programa del Rotary Club para ir a Estados Unidos y fue uno de los cinco elegidos. 'Era un programa de intercambio de profesionales. Fui por un mes a Carolina del Norte', dijo. En ese lugar conoció a una familia cuya hija era traductora de inglés y daba clases de español en un colegio secundario. Ella lo impulsó a anotarse para que él también pudiera dar clases. Así fue cómo, al regresar a la Argentina, se anotó para acceder a ese programa de intercambio de trabajo, y también fue elegido. 'Entonces, me fui de nuevo a los Estados Unidos. Era por un año, pero me quedé tres. Después me quise quedar más tiempo; una opción era estudiar y otra conseguir otro trabajo, pero no me salía ninguna de las dos posibilidades. En ese momento me salió un trabajo en Escocia, a donde fui en avión a hacer la entrevista. Era para trabajar en un colegio internacional de la Embajada'. La entrevista fue positiva, por lo que se instaló en Escocia. Si bien podía trabajar indefinidamente en ese lugar, a los dos años decidió, con lo que había ahorrado, irse a vivir a Barcelona para hacer un master y luego regresar a la Argentina. El regreso a la Argentina 'En Barcelona estuve un año y un poquito viviendo de ahorros y haciendo el master. La idea era seguir estudiando allá, pero me agarró la crisis financiera internacional de 2009. Hasta ese momento tenía un trabajito y con eso y los ahorros me mantenía, pero después ya no podía vivir, porque no tenía trabajo ni ahorros y no había proyección de nada', contó. Así, decidió regresar a la Argentina, donde algunos hizo algunos trabajos de traducción. Más adelante, consiguió empleo como encargado de una agencia italiana de traducciones que estaba en Rosario. 'La experiencia fue más o menos, porque si bien el trabajo me gustaba mucho, estaba desde las siete y media de la mañana hasta las seis de la tarde y, además, era todo en negro, y toda la gente estaba a cargo mío, y tenía que ir a buscar el dinero para pagarles el sueldo a una ventanilla chiquitita de Western Union, que estaba en un kiosco en el medio de Rosario, lo cual era súper peligroso. Además, estaba viviendo en un monoambiente de 25 metros cuadrados ubicado en pleno centro de Rosario, que estaba repleto de pulgas. Era terrible. Así que en un momento me pregunté qué hacía ahí. Entonces, busqué trabajos y me salieron uno en Omán y otro en Qatar. Entonces, empecé a pensar qué hacer. Los amigos me decían andá un año y ves, y me fui a Qatar, donde hace once años que estoy'. Su llegada a ese país de Medio Oriente fue, inicialmente, para dar clases de español, pero con el tiempo fue cambiando de especialidad y hoy es profesor de Informática. 'En ningún momento pensé en irme' Volviendo atrás en el tiempo, Varela afirmó que su idea original no era irse de Argentina. 'En 2001 se había ido muchísima gente y cuando en 2002 hice ese intercambio, en ningún momento pensé en irme, jamás, a pesar de que lo mío era lo de ser traductor de inglés, por lo que tranquilamente podría haber ido a probar. Yo fui a conocer Estados Unidos, lo cual tampoco me interesaba mucho, porque hubiera preferido ir a Europa, pero estando allá vi cómo se vive afuera, las cosas que se podían hacer y la posibilidad de crecer, no en lo económico, sino en el desarrollo como persona y profesional. Fue algo que me gustó, y después salió lo de Escocia, me atraía la idea de viajar, conocí gente que viajaba por todos lados y así me fui quedando y ya hace casi 20 años', relató. Según contó, la mayor parte de los trabajos que hizo en este tiempo fue en colegios de las embajadas de los Estados Unidos, en los que muchos de los docentes viven 'saltando de país en país'. 'Eso hace que se arme una comunidad de gente internacional. El mundo se hace muy chiquito, porque te empezás a conectar con gente que anda en lo mismo. Cuando llegué a Qatar, eso me sirvió muchísimo, para poder adaptarme', dijo. Para Miguel, 'cada vez que llegás a un lugar nuevo es como que te reinventás, porque la gente no te conoce'. 'Si estás en Chacabuco la gente te conoce de chico, sabe quién sos, quién es tu familia', dijo. En cambio, en otros lugares uno puede crearse 'su propio personaje'. 'Te das cuenta que no pertenecés' 'Al principio cuesta adaptarte, pero tenés el soporte de gente que está en la misma que vos', agregó. En el caso de Qatar, prosiguió, hay que adaptarse a las distintas costumbres y rituales, como el rezo que se realiza cinco veces al día, el primero de los cuales es a las cuatro de la mañana, o la gran cantidad de mezquitas. 'Esas cosas te llaman la atención de una manera positiva al comienzo, pero con el tiempo te das cuenta que no pertenecés y que el raro sos vos. En Qatar, sobre todo, la gente no te hace parte de la cultura, o sea, sos el extranjero, el que no es musulmán, el que no habla árabe, y eso se siente muchísimo', dijo. Lo paradójico, agregó, es qque cuando se está tanto tiempo fuera de la Argentina, el país se empieza a mirar con ojos casi de 'extranjero' y 'de una forma más objetiva'. 'A veces es difícil charlar con gente de lo que uno ve, porque esa gente está acá y, a lo mejor, el que cambió fui yo. Son charlas un poco raras, pero está bueno venir y sentirse acá', completó. En esta ocasión, Varela, que es padre de un hijo de 5 años y de otro de 11 meses, hacía dos años que no visitaba la Argentina y Chacabuco. Y la impresión no fue buena. 'Me dolió ver el país así', dijo, y agregó: 'Uno ve que la Argentina no levanta, que se atrasa, que la pandemia le pega a un país que no estaba tan de pie como otros. Igualmente, yo nací en 1974 y la Argentina no era Finlandia y hoy es distinta. El país siempre tuvo esa pobreza y esas cosas de subir y bajar', afirmó el exvecino, para quien uno de los problemas de la Argentina tiene que ver con 'la falta de posibilidades'. Más adelante, expresó su preocupación por la falta de clases presenciales y también por lo que vio en un viaje a Tucumán que hizo en estos días, donde convive una 'pobreza extrema' con 'lugares súper ricos'. Además, manifestó sus pocas esperanzas de que el país pueda 'cambiar mucho'. Igualmente, completó, tampoco es fácil vivir en otro país, sobre todo para quien no tiene 'una preparación universitaria'. 'Cuando tenés una preparación académica, es mejor, sobre todo si ya vas con trabajo', afirmó Varela, que en el final recomendó a los interesados en dejar la Argentina hacer la experiencia de estar un año en otro país