'Dentro de los partidos que componen Juntos, estamos viviendo una falta de liderazgo'

  • Lunes, 17 de Enero de 2022 | Locales

–¿Qué está poasando en Juntos? Consiguieron en noviembre una muy buena elección y a los pocos días empezaron una tremenda pelea interna que parece seguir en aumento.

–Dentro de los partidos que componen Juntos, estamos viviendo una falta de liderazgo superior que contenga a todos los partidos miembros. Eso pasa con los dos partidos mayoritarios; radicalismo y Pro. Al no haber alguien como lo fue Mauricio (Macri), eso provoca reacomodamientos que son lógicos, lo que sucede es que el hartazgo de la gente por la ineficiencia de la clase política argentina en general, y un poco la viveza criolla del Frente de Todos, hace ver ante la opinión pública como una derrota, lo que fue un inobjetable triunfo del frente Juntos. No se tiran precisamente flores dirigentes como (Gerardo) Morales, o como (Emilio) Monzó, que por ahí despechado termina haciendo reflexiones que no son para hacer públicas porque son cuestiones internas y de egos personales. A la vez, el Pro es un partido que recién está en pañales, no nos olvidemos que nació con el nuevo siglo, todavía no tiene la conducta interna que debe tener un partido político. Sumado a eso, creo que fue un error el traspaso de (María Eugenia) Vidal, después de haber sido gobernadora, a la Capital Federal. Como fue un error, siempre lo dije, que Vidal haya ido a la Provincia, ya que toda su actividad la desarrolló en la ciudad de Buenos Aires. Nunca estuvo cómoda como gobernadora. No hay que escandalizarse por los tironeos internos que hay, me preocupan más los tironeos entre partidos que los internos. Dentro de un mismo partido, alguno triunfará, pero entre el radicalismo y el Pro, o la Coalición Cívica el acuerdo se puede llegar a romper, lo que le allanaría el camino al Frente de Todos, cosa que está demostrado que no le hace bien al país.

–Es normal y saludable la discusión política interna o entre partidos de un frente, la cuestión es cómo y qué se debate.

–Sin dudas. La gente hoy está muy sensible, entonces, a cosas que serían normales no las ve tan así. Es cierto lo que decís, estamos teniendo discusiones internas por cosas secundarias cuando deberíamos tener discusiones sobre los grandes temas nacionales o provinciales, y eso no está. Nadie plantea terminar definitivamente con el déficit fiscal; nadie plantea que, de una vez por todas que el Banco Central tenga una autonomía intocable para que sea el defensor a rajatabla del valor de la moneda; nadie plantea si vamos a un país agroexportador o vamos hacia un país con industrias, que hoy no tenemos, y que lo poco que hay es ineficiente. Nadie plantea cuál es el norte del pensamiento geopolítico internacional de la Argentina; no es sano que luego de que un presidente como Macri nos insertó en el mundo occidental, a los dos años venga un gobierno que coquetea con Irán, Venezuela, Nicaragua y Cuba. Esos son los grandes puntos de discusión, no podemos estar discutiendo que unos cuantos senadores provinciales hayan votado la reforma de la reforma de una ley y el resto lo haya hecho en contra. Debemos tener coherencia en eso, y eso es lo que la gente detesta. 

–¿Un ejemplo de esas discusiones secundarias es la que se planteó sobre la presidencia del Concejo Deliberante, pocas antes del acto de asunción de los nuevos concejales?

–Eso demuestra, en primer lugar, una falta de ética política. No podés, 24 antes, plantear si no me dan la presidencia, rompo el bloque. No podés tener ese tipo de extorsión con un socio. Hay algunos concejales que tienen la idea de la convivencia política distorsionada y no miden las consecuencias, entonces terminan haciendo ese tipo de circo, enojándose en público y haciendo que el bloque en su conjunto quede en medio de un papelón. En local, también se puede ver la falta de un líder; el intendente (Víctor) Aiola siempre fue claro en eso: él no se mete. Y está bien que así lo sea, él es el Departamento Ejecutivo. El resto de las autoridades, la presidente del radicalismo, quien era hasta ese momento presidente del bloque y el presidente del Concejo Deliberante, ¿qué actitud tomaron? ¿Cómo puede ser que lo haya hecho un novel concejal, sin ningún tipo de respaldo político? No nos olvidemos que hubo un concejal de Juntos que entró por ocho votos. Ese concejal tiene que medir cuál fue el motivo por el cual está ahí sentado. Fueron ocho votos. Pretender una representación de la que carece, me parece un disparate.  Falta un ordenador, alguien que diga vamos para allá y que todo se encolumnen. No olvidemos que en las últimas elecciones no se obtuvo un triunfo aplastante, fueron ocho votos, entonces tenemos que hacer las cosas bien si queremos seguir gobernando Chacabuco. Esto no ayuda, y no podemos echarle la culpa al Intendente.

–¿Cómo está hoy el Pro en Chacabuco?

–Estamos en una etapa de reorganización. Vuelvo a repetir que la ausencia de un líder más carismático, tanto en lo nacional como en lo provincial, hace que todo el mundo esté ubicándose y ganando, o perdiendo, espacios. Uno de ellos es el diputado (Cristian) Ritondo, nada menos que el presidente del bloque de diputados nacionales, que tuvo una relación laboral con Marcelo Seal y lo termina ubicando como un candidato. Es una persona que desconoce el manejo de la política y que a lo mejor se cree que el partido político es una comisaría, donde el comisario es quien imparte las órdenes y sanseacabó. Cuando el empezó acá, había un Pro que está desde el año 2007, así que tanto él, como quien quiera vincularse al partido, lo correcto es que se presente a trabajar políticamente y después, cuando llegue el momento de plantear sus intenciones deberá hacerlo y atenerse a lo que los dirigentes del partido decidan junto con él, pero que cualquiera, porque venga con una recomendación, sin ningún aporte previo, puede hacer y deshacer lo que quiera. En eso, seguimos siendo desprolijos y la gente lo nota. Hoy nos preguntan 'vos, ¿en qué Pro estás, en el Pro de Fulano, el Pro de Mengano, el del Zutano?' Yo soy del Pro

–Debería ser uno solo.

–Es que es uno solo, el resto no existe. Debe ser el que acate las imposiciones del partido en el orden nacional y provincial. No puede ser que haya algún dirigente local que asumió por la lista del radicalismo y hoy venga a decir que es un concejal del Pro. Los concejales del Pro son los que fueron electos por el Pro, eso está claro. Y tenemos un senador que es afiliado al Pro, pero que asumió por la lista de (Facundo) Manes y dice que es peronista, entonces, ¿qué tiene de Pro? Aunque no lo notemos, la gente lo ve, el ciudadano no es boludo, nosotros nos creemos que es boludo, pero es más vivo que todos nosotros y a eso lo olfatea, y al momento de votar lo tiene en cuenta. Para decir que sos del Pro tenés que decir y hacer, y parecer que lo sos. No podés estar en otra lista, no podés pregonar otros ideales. Si hay algo que está lejos del peronismo es el Pro, es la antípoda del populismo- Hay que decirlo, hacerlo y parecerlo. Ese el problema que hoy tiene el partido, y estamos trabajando para solucionarlo. En los próximos meses vamos a tener alguna reunión de la que saldrá un discurso a la comunidad que ordene las cosas como son dentro del partido.

Por Eduardo Carboni