'El papel fundamental del radicalismo para lo que viene es disputar espacios de poder'

  • Lunes, 29 de Marzo de 2021 | Locales

POR EDUARDO N. CARBONI

–Las internas del radicalismo ya pasaron y ahora, con la pandemia en medio, se abre una etapa que desembocará en las elecciones generales de octubre, ¿cuál es el rol que deberá cumplir la UCR en Juntos por el Cambio, que fue la principal discusión en el seno del partido?

–Una cosa que dejó la interna fue la mucha participación de los afiliados. Votaron 115.000 en toda la Provincia, lo que demuestra que hay un país que está movilizado y que el afiliado tiene muchas ganas de ser partícipe de un cambio, en el radicalismo y también a nivel nacional. La gente quiere participar y ser parte de un proceso de transformación en el plano nacional y provincial. Lo vimos en las largas colas que se hicieron para votar; muchos no estaban en los padrones y se fueron con mucha bronca porque quieren participar. El rol del radicalismo es, primero interpretar la agenda de la gente, que hoy tiene que ver fundamentalmente con la vacunación, con el desempleo, la educación, la inflación y con la inseguridad. El radicalismo tiene que interpretar esa agenda y dar respuestas a esa problemática que la gente tiene y que el gobierno no le está dando. La gente está un poco harta de lo que está pasando a nivel nacional: no hay un plan económico, no hay una planificación para vacunar adecuada a lo que se necesita. Todos conocemos a algún abuelo que no está vacunado y a jóvenes que sí lo están. También está harta de que le dijeran que íbamos a comer carne y la carne nunca estuvo tan cara; dijeron que iban a derrumbar a la inflación y la nafta aumentó cuatro veces en lo que va del año. A eso la gente le quiere decir basta e interpreta que, a través del radicalismo, puede ser una forma de expresarse y ahí es cuando, dentro del espacio de Juntos por el Cambio, el papel fundamental que tendrá el radicalismo para lo que viene es disputar espacios de poder. Y si dentro de Juntos por el Cambio no logramos imponer nuestra posición y empezar a construir un candidato a gobernador y un candidato a presidente para 2023, habremos fracasado.

–En los últimos años, venimos de un gobierno que terminó muy cuestionado, como el de Cristina Fernández; otro como el de Mauricio Macri que, en el mejor de los casos, no fue lo que muchos de sus votantes esperaban, y el actual que va de un traspié tras otro, lo que hace crecer el descreimiento de los políticos que en general tiene el ciudadano común. En la historia, situaciones como estas han derivado en gobiernos como los de Hitler o Mussolini, como ejemplos extremos, o como el actual de Jair Bolsonaro, en Brasil, ¿no habrá llegado el momento de hacer las cosas bien en la Argentina para evitar que aquí pasemos por experiencias de ese tipo?

–Macri mismo dijo que al finalizar su mandato quería que se lo evalúe por dos cosas: por la disminución de la pobreza y por resolver el tema de la inflación, lo económico. En realidad, en esas cosas que él mismo se puso como objetivo, fracasó: hubo más pobreza y mucha inflación. En ese momento, la gente votó con el bolsillo y al hacerlo, tuvo como esperanza que (Alberto) Fernández viniera a hacer varias cosas. Por un lado, a reparar lo económico, la inflación, y por otro,  a ser prenda de unidad entre los argentinos, cerrar esa brecha que nos separa. La verdad es que no cumplió con absolutamente nada y la gente está desesperanzada, destruida, con una imagen presidencial totalmente desdibujada, con una vicepresidente que marca el territorio y exhibe su poder todos los días, a la vista tranquila del Presidente. En ese contexto, se necesita una oposición que sea fuerte y que interprete la agenda de la gente. Es verdad que corremos el riesgo de los Bolsonaro y los partidos de ultraderecha extremistas, que vienen a presentar la salida por ese lado, y no es así. Raúl Alfonsín decía que la democracia tiene una gran deuda, que es la deuda social, y el radicalismo tiene que encabezar esa propuesta que termine con la gran brecha social. Tiene que haber un socialradicalismo, una radicalismo alfonsinista que venga a transformar la realidad, ya no para asegurarnos la democracia, sino para encaminar otro paradigma, que es el de la inversión en la ciencia, la tecnología y la educación, que nos va a sacar del lugar en el que estamos desde hace décadas, y no podemos resolver. Es a través de la ciencia, la tecnología y la educación, sumado a la industria y el campo, que vamos a sacar el país de donde estamos. Mientras no hagamos eso, vamos a estar bastante complicados. Los partidos políticos son fundamentales en una democracia, aunque la gente siempre esté protestando contra ellos, porque son los que en democracia articulan y guían a aquellos dirigentes que van a producir las transformaciones dentro de nuestra sociedad. Entonces, hay que pedir más participación, hay que trabajar mucho en ese aspecto para cuidar a la democracia. El peligro de estas opciones de ultraderecha es que se caiga en situaciones que después van a afectar sobre todo a las minorías y a las clases más desfavorecidas, y vamos a caer en otro error importante. El radicalismo debe interpretar ese cambio de paradigma; Facundo Manes siempre dice que hay que empezar a invertir en ciencia, tecnología y educación porque es la salida del lugar en el que estamos.

–En los reclamos que algunos vecinos publican en las redes sociales se habla de un intendente ausente en Chacabuco, ¿qué respondés a eso?

–Nunca, ni en pandemia, he dejado de estar trabajando y de ponerme al frente de todas las situaciones. Los cuatro años del primer mandato, todos los fines de semana he recorrido el territorio todos los fines de semana, conozco cada uno de los detalles de las localidades; en cada detalle de la gestión estoy al tanto porque me gusta conocer la información, e información es poder recibir. Las redes sociales a veces generan burbujas de información que aíslan del resto de la realidad, y por otro lado, condicionan, pero no determinan. Es como la genética; te condiciona a determinadas cosas, pero no es el determinante fundamental de lo que uno es. Las redes sociales no son determinantes a la hora de definir conductas porque el ser humano no vive solamente de ellas, sino que tiene su grupo de amigos, sale a la calle, camina, observa, siente y a partir de eso cada uno genera su propia realidad. La gente sabe que, más allá de las burbujas de las redes sociales, que muchas veces están manejadas por sectores partidistas que continuamente batallan en ellas, y más allá de que pueda haber algún condicionamiento, cuando sale a la calle ve que hay un sistema de Salud que da respuestas; que hay un sistema de Desarrollo Social, que cada vez que el vecino necesita ayuda está presente; que se está haciendo obra pública, aunque estuvo un poco disminuida por la gran inversión que tuvimos que hacer el año pasado en el Sistema de salud y se resintió y ahora estamos tomando el camino de volver a la normalidad. Hay un intendente que está presente siempre que se necesite su opinión o que salga a dar la cara. Ese sayo no me lo pongo porque está muy alejado de la realidad que haya un intendente ausente, cuando nunca estuve más presente, sobre todo el año pasado.

–En Chacabuco se han habilitado una gran cantidad de actividades sociales, deportivas, comerciales, con lo que se considera inminente segunda ola de contagios, y teniendo en cuenta que será complicado volver a aquellas primeras etapas de la pandemia tan restrictivas, ¿ya se está discutiendo cómo se podría encarar, desde el Municipio, esa muy probable nueva situación?

–Estamos en la antesala de una segunda ola. Se han abierto actividades porque es necesario que comerciantes y los vecinos puedan acceder a ellas. Lo que determina el contagio no es la actividad sino la conducta individual de cada uno, eso es fundamental, y también contamos con algo más, que es que conocemos el virus mucho más ahora que meses atrás. Por ejemplo, todo lo que es contagio por contacto con superficies, la Organización Mundial de la Salud ha determinado que la posibilidad es de cinco en 10.000, es baja. Hoy sabemos que lo más importante es la ventilación, la distancia y el barbijo. Y si este último es doble, mejor. Sabiendo eso y sabiendo cómo manejarnos con protocolos adecuados, estamos habilitando actividades para que el vecino se sienta cómodo, para que el comerciante pueda volver a la normalidad, para que los jóvenes que por ahí hoy se reúnen a espaldas del Estado y de los padres, tengan un espacio seguro para poder reunirse. Esto, siempre y cuando se cumpla con los protocolos y siempre y cuando los parámetros que utilizamos para monitorear el Sistema de Salud no se vean alterados. Estos son el número de camas de Terapia Intensiva, el número de camas de la tercera ala de internación del Hospital, el ritmo de contagios y los fallecidos. Con esas cosas vamos monitoreando; mientras eso esté contendido, podremos ir articulando nuevas habilitaciones; si alguno de esos parámetros se ve afectado fuertemente, habrá que tomar conductas que sean un poco restrictivas, pero sin llegar nunca a lo que fue la fase 1.  Es muy difícil que la gente vuelva a aceptar la fase 1 de la manera en que lo hicimos al principio, cuando no conocíamos al virus, tampoco su letalidad y no sabíamos cómo iba a responder el Sistema de Salud. Hoy, con más conocimiento, nos podemos manejar de otra manera.

 


A la espera de vacunas

En la entrevista, el Intendente se refirió a la vacunación contra el covid-19. 

'Estamos muy preocupados porque no están llegando vacunas al territorio y queremos que nuestra población esté vacunada, fundamentalmente los mayores de 60 años', manifestó. 

'La estrategia de vacunación, y se lo pedimos al Presidente y al Gobernador, debe ser vacunar a los mayores de 60 años y no a menores de esa edad, porque el 70 u 80 por ciento de los fallecidos son mayores de 60. Estamos esperando, desde el Municipio, que desde la Provincia y la Nación lleguen las vacunas a nuestra ciudad.