'Que el dolor y el sufrimiento no nos aplasten'

  • Sabado, 16 de Abril de 2022 | Locales

nLuego de dos años, ayer pudo realizarse con normalidad el Vía Crucis que comparten las tres parroquias de Chacabuco. La tradicional ceremonia del Viernes Santo comenzó en las sedes de los respectivos centros religiosos y confluyó cerca de las 21.00 en el anfiteatro de la plaza General Paz, donde se compartió un mensaje alusivo a ese día que es tan especial en la liturgia católica.

Los primeros en arribar al anfiteatro fueron los fieles que habían salido de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, que estuvieron encabezados por el padre Alberto?Gagliano. Luego lo hizo la columna de feligreses proveniente de la iglesia de los Santos Arcángeles.?Tras un grupo de personas que portaban cruces, se encontraban el padre Jorge Nowak y diáconos de esa parroquia.

Finalmente, llegaron los fieles que habían partido de la iglesia San?Isidro Labrador, los cuales iniciaron el Via Crucis caminando por la calle Sarmiento, para evitar el festival que en ese momento se realizaba en la plaza San?Martín.

Mensaje

Hasta hace tres años, los mensajes del Via Crucis eran brindados por el fallecido padre Eduardo Céres, que solía aludir especialmente a la Virgen?María, como símbolo de las madres que sufren por sus hijos. El mensaje de ayer en el anfiteatro lo realizó el padre Darío Kling, párroco de San?Isidro Labrador, que hizo hincapié en que la muerte de Cristo en la cruz fue un gesto de solidaridad de él 'con nosotros'.

'Dios se hizo hermano nuestro y cargó con nuestros pecados', dijo el sacerdote, y agregó: 

'El sepulcro y la muerte es lo que nosotros merecíamos', prosiguió Kling, para quien por ello es lógico que el Viernes Santo sea un 'día de silencio, de recogimiento y de interioridad'.

'También es un momento de confianza en el Padre y de esperanza', dijo luego el sacerdote, que pidió 'que la angustia de la muerte nunca nos gane y el dolor y el sufrimiento no nos aplasten'.

'La luz de la Pascua y la resurrección de Cristo es la gran respuesta a la maldad y a la muerte', dijo Kling, que en la parte final solicitó:  'Sigamos acompañando al Señor, que nos ha acompañado a nosotros. Sigamos también al lado de María, que nos ayuda a estar de pie ante la Cruz'.

En el final de su mensaje, el sacerdote invitó a recorrer 'un camino de humildad, servicio y misericordia', tras lo cual oró junto a los presentes.