Báez sigue en Ezeiza y aguarda otro traslado

  • Miercoles, 09 de Septiembre de 2020 | País

Luego de las protestas que impidieron que el lunes ingresara a su domicilio en Pilar, el empresario Lázaro Báez permaneció ayer en la cárcel de Ezeiza a la espera de un nuevo traslado que haga efectivo su beneficio de la prisión domiciliaria.

El rechazo de los vecinos del barrio privado Ayres del Pilar, que incluyó escenas de violencia contra los automóviles que trasladaban a Báez y a sus abogados, impidió que el empresario entrara a su casa, por lo que debió regresar a Ezeiza y pasar otra noche en el penal. 

El abogado Juan Villanueva confirmó ayer que 'el domicilio no se cambiará', en referencia al fallido operativo para que el empresario ingresara al barrio cerrado de la localidad bonaerense de Pilar para cumplir allí con un arresto con tobillera electrónica. 

Villanueva se expresó en estos términos luego de participar de una audiencia con autoridades del Tribunal Oral Federal Nº 4, para analizar los pasos por seguir tras los incidentes registrados el lunes, después de que Báez salió de la cárcel de Ezeiza, tras permanecer más de cuatro años preso. 

El empresario fue beneficiado con un arresto domiciliario en el marco de una causa por presunto lavado de dinero, pero vecinos del barrio cerrado Ayres del Pilar impidieron su acceso. 

En declaraciones al canal de cable Todo Noticias (TN), Villanueva dijo que los integrantes del tribunal querían 'saber qué sucedió' el lunes por la noche en Pilar, después de que Báez salió de la cárcel. 

El letrado expresó que se trató de una 'situación desbocada y lamentable', y remarcó: 'En el marco de un estado democrático y de derecho, no tendrían que tener lugar (esos incidentes)'. 

'Es peligroso legitimar un discurso de odio; como sociedad es necesario reflexionar en ese sentido', insistió Villanueva, y agregó que 'el domicilio no se cambiará'. 

El titular de la compañía Austral Construcciones fue beneficiado con un arresto domiciliario a raíz de un fallo de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, que consideró que estaban excedidos los plazos de prisión preventiva que llegaron a los cuatro años y medio, superando los tiempos legales que marcan no más de tres.