Carrizo negó haber participado de la planificación del atentado

  • Sabado, 17 de Septiembre de 2022 | País

Nicolás Carrizo, el jefe de vendedores de copos de algodón de azúcar que está detenido por el atentado contra Cristina Kirchner, dijo ante la Justcia que 'fue una broma' cuando le contó por mensaje a un familiar suyo que había aportado un arma calibre 22 para el ataque. En el mismo tono jocoso, también dijo que el atentado 'no tendría que haber terminado así', sin cumplir su objetivo.

Así lo expresó el abogado defensor de Carrizo, Gaston Marano, que explicó que pidio la nulidad de los mensajes telefónicos ya que la justicia pudo acceder a ellos porque el detenido entregó voluntariamente su teléfono celular y su clave para que pudiera ser abierto cuando declaró como testigo. Como nadie puede ser obligado a declarar en su contra, el abogado dijo que esos mensajes no pueden ser usados para fundar una acusación contra su cliente. El fiscal Carlos Rívolo se pronunció en contra de esa nulidad y la jueza es quien ahora resolverá.

No contestó preguntas

La jueza federal María Eugenia Capuchetti le comenzó a tomar declaración indagatoria al último de los detenidos en la causa por el atentado contra Cristina Kirchner a las 16.00 y culminó luego de las 19.00. Asistió el fiscal Rívolo, pero Carrizo se negó a contestar preguntas; solo accedió a las que realizó su abogado.

Carrizo había sido apresado hace dos días, cuando concurrió a los tribunales de Comodoro Py a retirar su teléfono celular. Los investigadores basan la prueba en su contra en los registros de su teléfono celular, donde aparece en conversaciones con allegados sobre el atentado, según informaron fuentes judiciales.

"El mensaje era una broma"

El mensaje que más lo complicaría es uno que le envió a una familiar suyo, de nombre Andrea, la madrugada del atentado, el 2 de septiembre. Allí le mandó una fotografía de Fernando Sabag Mantiel con sus copitos y le decía que él era el jefe del atacante y que él le había proporcionado una pistola calibre 22 para atacar a la vicepresidenta. En ese mismo mensaje le dijo a Andrea que el atentado no debería haber terminado como terminó, es decir siendo un ataque fallido.

Cuando le preguntaron por ese mensaje, Carrizo indicó que era una broma, que estaba queriendo hacerle un chiste a su interlocutora, a quien conoce bien y que es simpatizante del kirchnerismo y por eso la cargaba con ese comentario, segun dijo el letrado, que explicó que Carrizo ofreció a esta chica como testigo para hablar de esa conversación.

La jueza Capucehtti no lo tomó en broma, pues entre las cuestiones que le imputó dice: 'El aquí compareciente intervino en forma activa en la planificación suceso, habiendo aportado para su realización un arma de fuego tipo pistola calibre 22 corto, la cual finalmente no fue empleada para cometer el delito planificado'.

Carrizo arrancó enojado su declaración porque el mismo había entregado su celular y había instado a los amigos a que declararan. Y luego parte de esa evidencia había sido usada en su contra. Su abogado dijo que si hubiera estado implicado en la planificación o realización del atentado no hubiera entregado su teléfono voluntariamente.

Con Uliarte y Montiel

En su declaración, el muchacho, explicó que conoció a Brenda Uliarte y a Sabag Montiel hace tres meses en una fiesta y que luego ellos le dijeron que estaban sin trabajo. Por eso es que les ofreció participar de la venta de copos de algodón de azúcar en las plazas.

Explicó que tras el ataque se ofrecieron a dar una entrevista por Telefé con Brenda y que la chica les dijo que no tenía nada que ver con el atentado. Dijo que estaban preocupados por amenazas que recibían en un grupo de WhatsApp integrado por unas 70 personas, dedicado a la organización de fiestas.

Alberto, la próxima víctima

Indicó el abogado que a pesar de que los medios de comunicación exhibieron un estado de WhatsApp de su celular que dice que la próxima víctima iba a ser el presidente Alberto Fernández, esa prueba no está en el expediente y no le fue exhibida.

Carrizó negó cuando le preguntaron por una imagen de video donde se ve a una persona con barbijo que podría ser él en los alrededores de la casa de Cristina Krichner cuando ocurrió el atentado. Dijo que ese día a las 22.30 estaba en Tigre en el horario de cierre del Parque de la Costa para vender sus copos de algodón. 

La jueza Capuchetti analizaba anoche rechazar la excarcelación que pidió Carrizo y el pedido de nulidad sobre el peritaje a su teléfono.