Con el primer protagonismo de los de siempre

  • Domingo, 26 de Septiembre de 2021 | Locales

POR EDUARDO N. CARBONI

Aunque no en las desmesuradas dimensiones que en los planos nacional y provincial, las PASO también dejaron tela para cortar en Chacabuco. Por empezar, entre las dos principales fuerzas las cosas no escaparon a las generales de la ley: la mayor cantidad de votos fue para Juntos (exJuntos por el Cambio, exCambiemos), que en la sumatoria superó al Frente de Todos, con un 46,73 por ciento de los votos contra el 39,84, según los datos aún provisorios.

Tomando las listas individualmente, la más votada fue la única del FdT, aunque cabe señalar que la Junta Electoral de la Provincia cuando oficialmente comunica las cifras en la planilla remarca principalmente las del partido o Alianza y en segundo orden los votos de cada lista de la interna, obviamente si la hubo.

La celebrada unidad del peronismo no le aumentó el caudal de votos respecto de 2019; de los 15.217 de hace dos años, se bajó a 11.084 en septiembre último. Claro que hay que señalar que mientras en la penúltimas primarias votaron 33.226 chacabuquenses sobre un padrón de 42.125, este año lo hicieron 29.275 de 42.205, más 966 extranjeros. Hay unos 4.000 electores que no concurrieron a las urnas y por ellos irán unos y otros, con vistas a noviembre, sobre todo el peronismo que ve cómo esta última cifra se asemeja mucho a la diferencia de votos que le sacó el oficialismo local.

Pero por más unidad y caras nuevas que se hayan mostrado, si desde arriba no ayudan más nada que poco se puede hacer. Víctor Aiola sigue contando con un fuerte apoyo, su gestión no ha sufrido crisis que la pongan en peligro –por lo menos, así lo entiende la sociedad local en general– y nada distinto y atractivo se le ha mostrado al chacabuquense como para convencerlo de un cambio.

De todas maneras, en ambas fuerzas políticas hay algo que está claro: faltan dirigentes de peso. Por el lado de la alianza UCR-Pro, Aiola fue en 2015 la gran aparición –la real cara nueva– que desde ese momento protagoniza con peso la política local. Pero dentro de su espacio no hay otro en su nivel, y a tal punto ocurre esto que el intendente municipal es hoy figura principal en la campaña electoral de Juntos, dejando en un segundo plano al primer candidato a concejal, Alejo Pérez.

El Frente de Todos, en tanto, debió recurrir a la figura de Darío Golía, que de intendente municipal en dos períodos, luego diputado provincial y hoy funcionario nacional, debió encabezar la disputa electoral local como primer postulante al próximo Concejo Deliberante. Es decir, es una contienda entre los jefes de ambas fuerzas cuando lo esperable era que los protagonistas fueran figuras menos relacionadas a lo superestructural y más con la renovación tan proclamada y siempre invocada.


Puntos de vista


Las frases hechas están basadas en hechos reales y si bien no son garantía de certeza, a veces se aproximan a lo que sucede a nuestro alrededor. Una de ellas es' las cosas son según con el cristal que se las mire'. Y si no, basta con retroceder dos años en el tiempo.

La lista con más votos en estas PASO fue la del Frente de Todos, con 11.084, a sea, el 39,84 por ciento de los electores. Pero la suma de las tres listas que intervinieron en la interna de Juntos da 15.484 votos, un 46,73 por ciento. Ante las cifras, Darío Golía no tomó la suma de las tres listas de Juntos y consideró que la suya superó en casi 10 puntos a la del oficialismo, es decir, a la que encabezaba Alejo Pérez. En tanto, desde Juntos celebraron la suma total como un triunfo, del que están convencidos que deja a la alianza en inmejorables condiciones para noviembre.

'Estamos complacidos de que en las PASO se haya podido elegir al candidato del justicialismo con una cantidad importante de participación de nuestros vecinos. (…) La sumatoria del peronismo se impone, esto muestra nuevamente que la gente confía en el peronismo unificado de Chacabuco. Ahora tendremos que abrir los brazos para sumar a todos los espacios, no solo del peronismo, sino también a sectores institucionales e independientes', decía Darío Golía en 2019, cuando la suma de las dos listas peronistas daba 15.217 votos contra los 14.782 de Juntos por el Cambio.

Sobre esta misma situación, Víctor Aiola expresaba: 'Estamos convencidos de que hicimos todo para obtener este resultado, que nos pone a diez puntos de diferencia con el segundo candidato. Esto es importante para todos nosotros y nos da energía para seguir trabajando. Trabajamos desde 2015, no para ganar una elección, sino para transformar verdaderamente la ciudad de Chacabuco y lo logramos'.

Finalmente, JxC ganó por 18.397 votos, contra 14.994 del peronismo, que respecto de las PASO obtuvo 223 votos menos, esto sin tener en cuenta el porcentaje de participación del electorado.

Respecto de las legislativas de 2017, en las PASO Cambiemos consiguió 14.229 votos mientras que en las generales ascendió a 16.665 (52 por ciento). Mientras, el Frente Justicialista, que postulaba a Marcos Merlo a la cabeza, obtuvo 5.126 y 5.357, respectivamente, y Unidad Ciudadana, con Martín Carnaghi en primer lugar, logró 5.553 y 6.237. La suma de ambas (fueron por separado) en las generales fue de 11.594.


¿Con una ayudita de mis amigos?


Ser del mismo color político de los gobiernos nacional y provincial puede ayudar tanto como hundir. En la situación que por este lado de la Tierra estamos travesando, para el peronismo local la cosa anda más por la segunda opción. A los militantes les espera una tarea titánica si de revertir los números de septiembre se trata. Lo sería en condiciones normales, pero no es una situación económica que un maquillaje de 50 días pueda tapar por completo.

Agravan el contexto contribuciones tales como las de Daniel Gollán –el exministro bonaerense de Salud, que por exitoso fue sacado de su importantísimo Ministerio para ser candidato a diputado–, que aseguró: 'Con un poco más de platita en el bolsillo, la foto de Olivos no hubiese molestado tanto'. 

Tampoco benefician las peleas palaciegas, como el combate de fondo entre los Fernández para dejar en claro quién es el que manda y quién es el mandado, a la vez que se empeñan en demostrarle al gran pueblo argentino que tal cosa es no es más un invento de los medios, esos mismos contra los cuales el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, advierte que "algún día el pueblo se va a levantar".

Culpar de todos los males nacionales y populares al muy mal gobierno de Mauricio Macri está visto que no es suficiente ni efectivo, así como la pandemia es un atenuante con sus limitaciones. La sociedad argentina muchas veces retira a los vidrios y los sapos de su menú.