Demoran la baja de las retenciones a la carne

  • Jueves, 08 de Octubre de 2020 | País

"El decreto que baja del 9 al 5 por ciento las retenciones a la carne ya está redactado, solo falta que se resuelvan unas cuestiones internas respecto a eventuales impactos en los precios". Así lo explicó una fuente que participa en las negociaciones.

Tan así es que la semana pasada la baja de retenciones a la soja incluía también a la carne, pero todo se demoró porque la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, pidió unos días para evaluar el traslado a precios de la medida.

La baja del impuesto a casi la mitad responde a una necesidad política del gobierno nacional de dar una señal de apoyo y respaldo a un sector que viene creciendo de manera exponencial en producción y exportaciones durante los últimos cuatro años.

Al parecer, el borrador del decreto que está en los despachos de Martín Guzmán y Matías Kulfas, dispone una disminución de las retenciones a la carne envasada, enfriada y deshuesada (los productos con más valor agregado de la cadena cárnica).

Algunos especialistas consultados explicaron que Español se equivoca si considera que una baja del impuesto traería subas en el mercado local, dado que en la Argentina sólo se consume carne envasada en zonas de alto poder adquisitivo.

El precio de los principales cortes de carne vacuna en el AMBA registró un aumento del 2,1 por ciento en septiembre, acumulando un alza del 4 en los últimos cinco meses y una suba del 23,2 en promedio desde febrero pasado, según un informe de Cicra.

El mismo documento remarca que el precio promedio de las principales categorías de hacienda en el Mercado de Liniers subió un 3,3 por ciento entre agosto y septiembre, al tiempo que acumula un incremento del 73,4 con relación a julio del año pasado.

Como sea, el estudio de impacto impositivo de la baja de retenciones ya fue aprobado por el propio Guzmán. En los últimos doce meses se exportaron 914.000 toneladas que representaron un ingreso total de 3.118 millones de dólares, según el Ipcva.

Esto implica que el Estado recauda unos 300 millones de dólares por año en concepto de derechos de exportación a la carne, o sea, el Gobierno resignaría unos 140 millones de dólares anuales que podría recuperarlos vía otros impuestos como IVA o Ganancias.

Por otra parte, en la Casa Rosada también estudian una eventual baja de retenciones a la cadena láctea. El congelamiento de precios internos y la caída del consumo están erosionando la rentabilidad de las industrias lácteas y los tamberos.