El periodismo en nuestra ciudad y el trabajo durante la pandemia

  • Domingo, 06 de Septiembre de 2020 | Locales

1) ¿Qué cambios hubo en la forma de trabajar a partir de la pandemia y el aislamiento social?

2) ¿En cuánto repercute en el aspecto económico?

3) ¿Cuál debe ser el rol de los medios de comunicación en estos momentos?

4) ¿Cómo se enfrenta, o se evita, desde los medios la gran abundancia de fakes news?

POR EDUARDO N. CARBONi

nEMILIO SCANDIZZO (Chacabuco en Red)

1) A nosotros nos cambió bastante la forma de trabajar, nos implicó muchísimas más horas de trabajo. Cuando esto arrancó nuestro eslogan era quedate en casa que nosotros te contamos lo que pasa afuera, lo que nos obligó a estar mucho en la calle, no solo informando. Muchísima gente empezó a hacernos consultas por Whatsapp, como por ejemplo, ¿hasta que hora puedo tener abierto mi negocio?, ¿qué acceso está abierto hoy? No solo las respondíamos en la página, sino también a través de Whatsapp. Algunas cosas las sabíamos y otras las tuvimos que consultar, por lo que las horas de trabajo fueron muchas más que las habituales. Es una metodología que implementamos. Además, como ya se hizo costumbre la llegada del parte diario a las 20.00, si se demora algunos minutos ya empiezan a preguntar qué pasa porque quieren saber cuántos casos hay, si hay resultados negativos.

2) A nosotros, en lo económico nos ha ido mejor porque en estos meses sumamos muchísimos lectores más y por ende, muchísimos auspiciantes más. De hecho, cuando los comercios estaban cerrados y solo se permitía el delivery, mucha gente empezó a vender por internet y quería difundir sus productos, lo que nos amplió lo que tiene que ver con la publicidad, que es lo único con lo que se sustenta el medio. No cobramos a la gente por leernos, el único ingreso es la publicidad, que en estos meses, afortunadamente, ha crecido.

3) El rol de los medios en este momento es central. Cuando hay tanta confusión, tantas idas y vueltas, fase 3, 4, 5, los medios debemos tener seriedad y responsabilidad a la hora de informar y tratar de ser lo más sencillos posibles. La gente ya está muy bombardeada con información, datos y un montón de cosas. Estamos aprendiendo conceptos nuevos; los medios tenemos que simplificar, allanar un poco el camino entre las autoridades, que son quienes deciden y comunican, y la gente, que muchas veces se queda pedaleando en el aire, con varias dudas sobre lo que está pasando. Es el momento de mayor responsabilidad de los medios y los gobiernos deberían trabajar mancomundamente en esta época. En lo local, a veces ha pasado así y otras veces, no. Creo que en Chacabuco no se toma total dimensión de la importancia que tienen los medios a la hora de comunicar y llevarle a la gente un mensaje claro. Es importante para que la gente mantenga la calma. Hay muchos que están muy preocupados y les afecta mucho lo que está pasando. Los que comunicamos debemos hacer un mea culpa acerca de estar las 24 horas hablando de estos temas, lo que puede potenciar el malestar de la gente.  En eso hay que ser claros, responsables y, también, muy cautos. Es el desafío que tenemos por estos días. Muchas veces, el Municipio compitió con los medios para ver quién daba primero la noticia y me parece que en estos momentos, en los que hay que tirar juntos, el Municipio necesita todos los medios y no ver quién publica primero. La sensación que quedó es que han querido dar las noticias en sus medios antes de hacerlo en los medios de la ciudad en su conjunto. Eso explica también que haya habido tan pocas conferencias de prensa desde que empezó la pandemia.

4) Desde los medios, las fake news se evitan yendo a las fuentes, consultando a las autoridades oficiales de Salud, los funcionarios municipales y provinciales. Cuando empezó esto fue más complicado: audios, casos positivos que no eran. El inicio estuvo complicado, pero después la gente empezó a comprender que no cualquier audio que anda circulando por las redes sociales debe creerse a rajatablas, que hay mucha mentira dando vuelta, que hay gente que se dedica a confundir malintencionadamente. Eso se evita yendo a las fuentes y chequeando todo información que llegue. No todo lo que llega a nuestros celulares se publica, se lo hace cuando alguna autoridad lo confirma, cuando está avalado por las fuentes oficiales. ¿Cómo se enfrenta? Cada medio tiene su trayectoria, conducta y credibilidad, lo que le da a la gente la tranquilidad de saber que una noticia es veraz. Nosotros, que tenemos la resposabilidad de estar en los medios, no debemos dar lugar a todo eso que circula; si lo hacemos, no estamos contribuyendo a la claridad y buena información, sino que estaríamos haciendo todo lo contrario. Junto a la gente de Prensa Municipal, algunos periodistas hemos hecho una campaña para contarle a la gente qué es una noticia falsa y cuáles son en nuestra ciudad las vías de comunicación para tener información certera. Trabajando con responsabilidad y chequeando todo, creo que desalentamos la proliferación de noticias falsas. La forma que tiene el ciudadano común es tomarse un minuto, pensar si lo que le están mandando vale la pena reenviarlo, si puede llegar a ser cierto. Afortunadamente, hemos tenido varias consultas sobre videos y audios que circulan son reales. Eso es bueno porque la gente se toma el trabajo de reflexionar y no reenviar en primera instancia, y también por la confianza que le tienen al medio al que se dirigen para saber si es verdad o mentira.

Cristian Otegui 

(Chacabuquero)

1) El aislamiento preventivo contra el covid-19 impactó en la vida de todos. Los periodistas somos seres humanos y estamos tan expuestos al virus como otros trabajadores esenciales. El compromiso de cumplir con las pautas de prevención llevó a que se redujeran al mínimo las entrevistas de manera personal. También está el tema de los horarios de circulación o el acceso a los lugares públicos, que llevan a que se dependa más de canales de comunicación, como los mensajes de texto o Whatsapp, las videollamadas o las videoconferencias para acceder a información. Ya no hay conferencias de prensa convencionales y se depende mucho más de la información que brindan los organismos oficiales. Por otro lado, hay personas que ante la imposibilidad de conseguir respuestas a consultas específicas se comunican directamente con los medios. Hace unos años consultaban por la farmacia de turno, ahora preguntan por horarios de funcionamiento, permisos, actividades autorizadas, etcétera.

2) La verdad es que con el avance de la pandemia aumentó mucho el tráfico web porque la gente busca información constantemente. Yo no hago publicidad en otros medios y dependo del boca a boca, por lo que en el punto más alto del aislamiento las visitas a mi sitio web se cuadruplicaron. Tampoco vendo publicidad de manera directa. El sistema que utilizo se vio beneficiado por el auge de la compra a través de Internet. Es por eso que los resultados han sido muy positivos.

3) Los medios deben ser un punto de encuentro. Hay que informar, pero también dar espacio a las quejas de los vecinos. Hay que tratar de ser responsables y estar atentos a leer muy bien la situación. Hay gente que está agobiada por distintas razones. Hay quienes viven en tensión por el temor que genera la enfermedad y otros que sienten el impacto económico de la nueva normalidad. Es por eso que hay que mantener una suerte de equilibrio entre dar cuenta de lo que pasa y no exaltar los ánimos de las personas.

4) Las noticias falsas son una parte de la vida actual. Las herramientas de autopublicación en las que se transformaron las redes sociales y servicios de mensajería, como Whatsapp, llevaron a que cualquiera pudiera brindar información y viralizarla. ¿Son fuentes de información? Sí. ¿Pueden mentir? También. Ante las noticias viralizadas, hay que chequear la información y si hay alguna duda, no compartirlas. No hay que dejarse llevar por la marea. hay que buscar las fuentes oficiales o implicadas directamente en la información que se difunde para saber si lo que se cuenta es verdadero. Entra en escena, otra vez, el tema del equilibrio. Hay rumores que pueden tener una base cierta, y hay informaciones ciertas que no se pueden publicar porque no se cuenta con la fuente de respaldo. Luego, hay gente que por más que vea que una noticia que compartió en sus redes sociales es falsa, seguirá creyendo que es verdadera, porque entran en juego cuestiones vinculadas a lo cultural, a lo ideológico y al sentido común. Esto impone una cierta dialéctica entre las representaciones de un acontecimiento. Con el paso del tiempo tiene que generarse una síntesis o una superación de esa confrontación, que es lo que se termina considerándose como lo cierto, lo real o lo verdadero. Se supone que el discurso del periodismo cuenta con recursos para avalar lo que publica y ante el error reconocido, puede rectificar la información.

GUSTAVO PERRONI 

(Radio Líder)

1) El 2020 creo que será un año que nadie olvidará y en especial, quienes estamos en los medios de comunicación, como relatores de una triste realidad. Nadie escapa a los efectos de la pandemia de covid-19 y nuestro oficio de periodistas también dio un cambio radical. De pronto nos vimos en la obligación de reinventarnos, el medio quedó vacío, pero no de contenido, sino de personal. Hubo que adaptarse a las nuevas tecnologías; las videoconferencias ya son algo normal, como las reuniones por zoom, y trabajar desde nuestro hogar ya no es una excepción. Pero la esencia del trabajo no ha cambiado, en nuestro caso, en la radio decidimos que yo fuera quien hiciera el trabajo desde exteriores. Esto hizo que nunca cortemos, priorizamos el aire y el respeto al oyente, sin perder el respeto al virus, que nos puede tocar, pero no salimos a buscarlo. Tomamos todas las medidas a la hora de entrevistar para cuidarnos y cuidar al entrevistado. Hubo que producir más para que los programas sigan teniendo buen contenido y la repercusión que venimos logrando desde hace años, manteniendo la independencia. y no tomar partido para no perder la credibilidad, más en estos momentos difíciles de pandemia, llevando la verdadera noticia, la chequeada, como debería ser siempre.

2) En lo económico fue muy complicado al principio, pero hoy no cambió mucho, tal vez porque nos fuimos adaptando a la situación compleja. La radio se sostiene con publicidad y al cerrar los comercios en el comienzo de la pandemia, el sentido común pasó por no cobrarles las publicidades hasta junio inclusive. Con pocos ingresos y gastos fijos importantes, imposibles de achicar. nos llevó a aprovechar las redes y sacarles rédito con auspiciantes nuevos y una nueva manera de vender a través de la web. No es una solución, pero la esperanza de que esto va a cambiar y se reactive nuevamente la economía hará que todo se vaya acomodando. Es una expresión de deseos que veo lejana.

3) Sin querer generar polémica, el rol del periodismo en esta época de pandemia, y siempre, debe ser serio y responsable, pero en esta oportunidad, no sólo pregonarlo sino llevarlo a la práctica, cosa que en algunos casos no ocurre. La gente espera que en estos momentos de emergencia la responsabilidad social del comunicador deba tener, en toda circunstancia, la ética como rol primordial y el compromiso ante la sociedad de entregar información veraz y chequeada, más aún en escenarios de crisis como el que enfrentamos en la actualidad. Acá no hay lugar para las primicias, el apuro de publicar algo para ser el primero, hoy puede generar un caos si nos equivocamos, teniendo en cuenta la rápida llegada al vecino a través de las redes sociales y la pronta réplica de esa novedad. También la responsabilidad la debe tener el oyente, lector o televidente a la hora de buscar canales de comunicación confiables, por suerte Chacabuco tiene muchos.

4) Sin lugar a dudas, el auge de la tecnología es, a mi humilde entender, el factor fundamental para originar y potenciar este fenómeno de las noticias falsas, que en esta pandemia  lamentablemente se han potenciado. Las redes son los canales más importantes  en la viralización de las fake news, debido a la rapidez y facilidad a la hora de compartir el contenido. La gente comparte sin saber qué intención hay detrás de las mismas y dan por cierto que lo que dicen es verdad. Lo grave es cuando un medio de comunicación se hace eco de esa falsa noticia y al no chequear su procedencia, da por sentado que es real lo que allí se expresa. Por eso, al recibir noticias por este medio, es clave estar alertas, y ser cautelosos y responsables con lo que creemos y difundimos. . Como dije antes, también es responsable el lector; televidente u oyente a la hora de elegir con qué medio se informa. Es posible evitar las noticias falsas siendo usuarios informados por medios a los que los avale la trayectoria, y que la responsabilidad sea lo primordial para ellos, y que detrás de los mismos hay personas íntegras, cuyo rol principal es informar en primer lugar sin buscar algún rédito por fuera de la noticia.