El peronismo celebró en todo el país el Día de la Lealtad

  • Lunes, 19 de Octubre de 2020 | País

El presidente Alberto Fernández participó ayer del acto oficial por el Día de la Lealtad en la sede de la CGT y llamó a la 'unidad de la sociedad sin rencores ni odios', al tiempo que sostuvo que 'hoy empezamos el tiempo de la reconstrucción' de la Argentina.

'Empezamos hoy un tiempo distinto, empezamos el tiempo de la reconstrucción de la Argentina. A esta Argentina derrumbada la vamos a poner de pie. A esta Argentina que se enferma la vamos a curar nosotros, sin odios ni rencores', afirmó el Presidente en el acto realizado en la sede la CGT a 75 años del 17 de octubre de 1945, cuando una masiva movilización de obreros colmó la Plaza de Mayo para reclamar la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón.

Sin Cristina

Con la ausencia de su vice, Cristina Fernández de Kirchner, el máximo mandatario fue el único orador en el acto, más allá de los diferentes mensajes de la dirigencia peronista que se mostraron grabados en las pantallas. En su discurso de más de 20 minutos, Fernández subrayó: 'Vamos a terminar esta Argentina del odio porque nosotros creemos en la diversidad porque una sociedad que tiene un discurso único no es buena y todos vamos a tener derechos'.

'Vamos a convocar a todos los argentinos a estar unidos porque el mundo nos exige la unidad porque la pandemia no ha terminado y no resolvimos el problema del virus', agregó.

Junto a la cúpula sindical de la CGT, funcionarios nacionales, gobernadores, legisladores e intendentes, Alberto Fernández consideró que 'el virus avanza, pero no nos derrota porque estamos de pie y unidos'.

Cita Histórica

En una breve cita histórica sobre el inicio del peronismo, Fernández recordó que 'todo empezó en una situación que tiene cierta semejanza con el presente' del país y que luego 'durante los años de Perón, fueron tiempos en que gran parte de la sociedad que había quedado en el olvido empezó a tener derechos y el trabajo se dignificó con el aguinaldo y las vacaciones'.

'Cuando el pueblo vio a su coronel que había dado derechos y reconocido un lugar en la sociedad estaba detenido, salió a la calle a reclamar por Perón y la historia cambió para siempre. Todos entendieron que había una Argentina invisible y que muchos creían que no existía, pero de repente asomo', indicó.

Al referirse a la historia del movimiento nacional justicialista, el presidente señaló que 'una vez y mil veces hicieron lo necesario para que el peronismo desparezca de la Tierra y no pudieron porque el peronismo llegó a las entrañas del pueblo y le dio derechos'.

'Pasaron 75 años y el peronismo siempre mantuvo la regla de ser leal a su pueblo', sentenció el primer mandatario que aseveró.

'Peron y Evita fueron leales a su pueblo. Luego, Néstor (Kirchner) vino años después y su lealtad a la gente le permitió a muchos recuperarse de la crisis de 2001. Después vino Cristina (Kirchner) y le dio derechos a minorías como nadie otorgó durante la democracia', indicó.

'Dios debe ser perosnita'

Durante su discurso, Fernández se permitió bromear al repetir una frase del gobernador pampeano, Sergio Zillioto: 'Dios debe ser peronista porque menos mal que el peronismo está gobernando la Argentina en estos momentos de pandemia porque en todos estos meses nuestra mayor preocupación es que nadie padezca más de lo que la pandemia ya hace padecer'.

'A esta Argentina derrumbada la vamos a poner de pie. A esta Argentina que se enferma la vamos a curar nosotros sin odios. Este acto no es el anti banderazo', añadió en referencia a las manifestaciones de la oposición. Y, acotó: 'Sepan que nacimos del amor a Perón y Evita, no hay odio ni rencores, sino lo que hay es ganas de poner de pie a la argentina de una vez por todas'.

Cristina Fernández, en tanto, se expresó en sus redes sociales y pidió 'que la lealtad a las convicciones, al pueblo y a la Patria sigan inalterables en tiempos de pandemia. Con la misma pasión y el amor de siempre'.

Visita a la Isla Martín García

El acto en la CGT formó parte de una jornada de conmemoración que contó en primer término con la visita de Alberto Fernández junto al gobernador bonaerense Axel Kicillof a la isla Martín García donde estuvo preso Perón días antes del 17 de octubre de 1945.

Entre las actividades por el día de la Lealtad estaba previsto una movilización virtual a través de una plataforma diseñada especialmente para la ocasión pero no se pudo llevar a cabo por 'un ataque informático masivo' que 'hizo caer el sitio', según lo denunciado por los organizadores, por lo que el acto solo se vio por las redes sociales del sitio 75octubres.


El peronismo también tuvo su caravana de autos y camiones

Cientos de camiones, micros, taxis y todo tipo de vehículos marcharon ayer desde el mediodía en caravana por las calles del centro porteño, entre Plaza de Mayo y la Plaza del Congreso, al celebrarse el Día de la Lealtad peronista y en respaldo de la gestión del gobierno del presidente Alberto Fernández.

La convocatoria –para conmemorar los 75 años del 17 de octubre de 1945– comenzó pasadas las 11.30, impulsada por el Sindicato de Camioneros, que lidera Hugo Moyano, y los integrantes del Frente Sindical para el Modelo Nacional (Fresimona), los gremios que se alejaron de la CGT durante el Gobierno de Mauricio Macri.

Habló Moyano

La caravana de vehículos comenzó tras la conferencia de prensa que brindaron los referentes sindicales del Fresimona en la sede del Smata, ubicada en avenida Belgrano al 600, donde el titular del gremio de Camioneros, Hugo Moyano, manifestó el 'respaldo de los trabajadores al Gobierno nacional'.

En ese marco, Moyano resaltó además que 'el movimiento popular jamás debe perder el protagonismo y su esencia', dijo que 'es indiscutible que en la calle hemos ganado todos nuestros derechos' y agregó: 'Una vez más nos toca poner el cuerpo para defender un gobierno popular contra el odio de las minorías'.

Desde allí partió la caravana, hacia Diagonal Sur y luego por Avenida de Mayo hasta la zona de Congreso, donde estuvieron apostados integrantes de la corriente Octubres, para luego retomar nuevamente hacia el microcentro.

Los vehículos lucieron banderas argentinas y de diferentes organizaciones sindicales y peronistas, que marcharon en un traslado lento y ordenado sin transeúntes en las calles, pero al ritmo de bombos y trompetas que salían de los micros y eran respondidas por las bocinas de los autos cercanos.

La organización estuvo dispuesta de tal forma que se permitió el avance primero de los camiones, luego los colectivos y le siguieron los autos particulares.

Los puntos de mayor afluencia fueron el Cabildo y la intersección de Avenida de Mayo con 9 de Julio, por momentos bajo una persistente lluvia.

En el primero se ubicaron trabajadores nucleados en los gremios Camioneros, Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) y Capitanes de Pesca, entre otros.

Algunos de los participantes se acercaron a Plaza de Mayo y dejaron ofrendas florales en reconocimiento a 'los esfuerzos para protegernos a todos de esta pandemia'.

En todas las provincias

La 'gran movilización nacional', tal como la definieron integrantes del Fresimona, fue replicada en todas las provincias, con la misma metodología de una caravana de vehículos, para respetar las restricciones por el aislamiento social.

Según los organizadores, las marchas buscaron 'demostrar el acompañamiento del movimiento obrero al Gobierno de Alberto y Cristina, y a todas las políticas que vienen desarrollando'