El PO, sobre los estorninos

  • Miercoles, 17 de Abril de 2019 | Locales

Hace varios meses que transitar por la primera cuadra de la calle San Martín sin respirar para no sentir el olor de los estorninos es costumbre, pero la solución precoz para el equipo de Aiola es la poda de árboles.

El Municipio toma las decisiones más rápidas y sin pensar, como lo viene haciendo con otros temas de la comunidad, pero la solución de la poda sin sentido alrededor de la plaza principal para ahuyentar a los estorninos es nula.

Para empezar, la copa de los árboles urbanos protege a los transeúntes del calor y de la lluvia; el follaje también disminuye la temperatura ambiente, es refugio de aves, y conecta a la población de las ciudades con una porción de naturaleza, forma parte de un pequeño ecosistema en el que habitaban diversas especies de aves.

Cortar las ramas de las plantas no soluciona el problema (contradice tendencias globales de conservar y mejorar los recursos forestales del arbolado urbano), enfrente tenemos a cientos de árboles donde los estorninos se trasladarán para volver al lugar inicial, una vez que el árbol vuelva a florecer. Esta solución no alcanza porque no solo afecta el paisaje urbano y atenta contra la naturaleza, sino que el asunto no es abarcado desde distintos ángulos.

Posibles soluciones naturales serían:

Cintas reflectantes que irradien luz para espantar a los estorninos.

Señuelos, como búhos reflectantes, que asustan a los pájaros ya que los creen reales.

Ahuyentadores de agua, que al detectar el movimiento, se activa un aspersor y los pájaros se asustan.

Ahuyentadores de ruido, con los que el pájaro oye disparos y flashes reflectantes, que los asustan y no vuelven.

Esto quiere decir que si hay intenciones de no atentar contra el medioambiente, las soluciones están con solo apretar una tecla. Pero un año después del mismo problema, funcionarios municipales vuelven a actuar de forma reaccionaria y no racional.

Mirar ahora esas cuadras vacías de naturaleza deja en claro el accionar humano, la falta de información y formación del Municipio para soluciones que afectan tanto a los vecinos como a la biodiversidad.

Si Cambiemos no puede resolver esta problemática, imaginemos qué soluciones podra dar para los basurales a cielo abierto, el problema del arsénico en nuestra ciudad, el maltrato animal o la masacre de los agrotóxicos. 

Creemos que únicamente bajo un gobierno obrero y socialista podrá contemplarse el respeto por el ecosistema y todas las especies del planeta. Solo cuando el capital y la ambición dejen de regir las relaciones de producción podremos cuidar a nuestro ambiente.