Empresa de O’Higgins elabora más de 4 millones de galletitas

  • Viernes, 05 de Agosto de 2022 | Locales

En las cercanías de O'Higgins funciona desde 2008 la firma Pasticcino, que se dedica a la elaboración de galletitas que acompañan a las marcas de café más reconocidas del país. Actualmente, la empresa es la más gran de la localidad y produce más de 4 millones de unidades mensuales.

En un artículo publicado días atrás por el diario Democracia de Junín, se consignó que el principal artífice del proyecto es Gonzalo Perrín, un vecino de O'Higgins que se inició en esta actividad luego de haber estado seis años en Rosario, donde estudió Turismo y trabajó en un hotel, pero en 2008 decidió volver a su pueblo.

'En primera instancia, la idea era empezar un emprendimiento, pero no sabía de qué', dijo. En ese momento, su papá y un amigo vinculado a Mariápolis, el movimiento religioso que se encuentra a 3 kilómetros de la localidad, le acercaron la propuesta de llevar adelante un emprendimiento zonal para dar trabajo en el pueblo.  Aún no sabían en qué rubro emprender, pero el objetivo estaba definido

'Cuando llegué a O'Higgins se nos ocurrió empezar con una fábrica de galletitas. Al principio, pensamos que podía ser para cinco o seis personas nada más, pero hoy ya somos aproximadamente 30 trabajando', explicó y agregó: 'Empezó en el horno de casa. Cuando volví al pueblo empecé a hacer las primeras pruebas y entregas a algunas cafeterías, pero con las galletitas sin envasar y una caja sin impresiones'. 

Gonzalo también relató lo duros que resultaron los primeros tiempos.

'Me iba en tren para Buenos Aires desde O'Higgins. El tren de antes, no el de ahora. Llegaba a las 7.00, lleno de tierra, me iba en el colectivo con la Guía T hasta la casa de mi tía con una valija llena de galletitas envasadas con una bolsa y la caja, me pegaba un baño y salía a visitar clientes prácticamente sin reunión. Es decir, caía porque no me conocía nadie y no me atendían el teléfono', relató.

'A principio fue muy duro porque era un pibe de 23 años cayendo a vender una galletita en una bolsa madre en una caja sin impresión. Muchas veces me volvía en el tren llorando. Fue una época bastante dura, pero de a poquito se fueron dando algunas cosas'.

La empresa, cuyo nombre significa pasta fina en italiano, fue de a poco encontrando su nicho en el mercado y logró captar a las grandes cafeterías y las principales tiendas de café del país. 

'Cuando empezamos a tener las grandes cadenas de cafeterías como Café Martínez, Chungo, The Coffee Store y todas esas redes, nos dimos cuenta que teníamos que aprovechar más esos contactos. No era solamente vender el acompañamiento del café, sino que podíamos fabricar otros productos para que ellos puedan vender en las tiendas', contó Gonzalo. Así surgió el segundo producto, la cookie tipo americana de vainilla y chips de chocolate. Después llegaron los cuadraditos rellenos de limón, los waffles, alfajores y el stroopwafel, un waffle relleno de caramelo'.

Respecto a su decisión de instalar la fábrica en O'Higgins y no en un polo industrial de Junín o Chacabuco, Gonzalo explicó que 'veíamos que en el pueblo hacía falta un empleo formal y en mi vinculación con Mariápolis siempre tratamos de hacer estas economías más sociales'. 

'Pasticcino hoy es la empresa más grande de O'Higgins. Le damos trabajo a más de 30 personas y todas en blanco, como debe ser. Hay muchas personas que están acá que jamás tuvieron cobertura o aportes sociales. Entonces, entendemos que, más allá de tratar de hacer un negocio, nuestra empresa cumple una función social', dijo, y agregó que toda su familia forma parte de la empresa.

'Mis hermanos tienen un papel fundamental. Todos están en la parte de la dirección, pero porque también desarrollan su profesión. Julieta es nutricionista y se desempeña en normas de calidad y ahora en desarrollo de productos. Santiago estudió Administración de Empresas y hoy me ayuda con cuestiones operativas y la gestión interna. Nacho, por ahora, está en la parte del depósito y mi papá, además de ser socio, es arquitecto y está a cargo de las ampliaciones y maquinarias'., comentó.

Por último, expresó que planea para el futuro.

'En mi oficina tengo varios cuadritos de Buenos Aires, San Pablo, Tokio, Barcelona y Milán. Esos son todos los lugares donde quiero tener una oficina comercial. Quiero que Pasticcino sea una empresa reconocida internacionalmente como una solución para el mundo gastronómico, tanto para el acompañamiento de café como para los productos take away, que es lo que hacemos para las grandes redes'.