En el Congreso hablan de un 'error no forzado' del Gobierno

  • Lunes, 23 de Diciembre de 2019 | País

Un sutil pase de facturas sobrevuela entre el Palacio del Congreso y la Casa Rosada. Es que la decisión en plena madrugada de la sesión de Diputados de desenganchar a los regímenes jubilatorios especiales –diplomáticos, judiciales, etcétera– del congelamiento de la movilidad previsional, es vista como un error no forzado del Gobierno que complicó fuerte la sanción de la emergencia económica.

El argumento del oficialismo fue real: los beneficiados de ese régimen podían interponer juicios. Pero el privilegio consagrado le dio una bandera a la oposición, que el radical Mario Negri agarró en el aire para enrostrar al peronismo que limitaba los aumentos jubilatorios a los ciudadanos de pie, mientras mantenía los privilegios para los poderosos, que, además, cobran las jubilaciones más altas.

Fue tanto y tan alto el costo político que el Gobierno empezó a pagar por el cambio, que se trasladó al Senado y puso en riesgo los dos tercios que necesitaba la norma. 

Así, en el pico de la tensión, en lo que pareció un paso orquestado para salvar la ley, la mendocina Anabel Fernández Sagasti anunció en pleno recinto que el Gobierno había tomado la drástica decisión de enviar un proyecto para eliminar los regímenes especiales de jueces y diplomáticos, y leyó un tuit de Alberto Fernández confirmando el anticipo, para luego acercarse a hablar con Cristina Fernández, 

Con esa movida, Cristina y Alberto mostraron reflejos y salvaron la sesión, pero el costo no es menor: el Poder Judicial se abroqueló en defensa de sus jubilaciones y contra la Casa Rosada. Una pelea que recién empieza.