Fuerte reclamo de los gobernadores por la crisis económica

  • Jueves, 28 de Julio de 2022 | País

Mientras negocia los próximos cambios en el Gabinete con Cristina Fernández y Sergio Massa, y espera el regreso –postergado por el clima– de Silvina Batakis para seguir definiendo medidas económicas que ayuden a frenar la crisis cambiaria, Alberto Fernández aprovechó la amplia concurrencia de gobernadores peronistas en Buenos Aires por el encuentro del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para convocarlos a una reunión eminentemente política en la Casa Rosada. 

El improvisado cónclave duró dos horas, hasta que los mandatarios, que últimamente se muestran muy críticos de la gestión nacional, dejaron la Casa de Gobierno sin hacer comentarios. Hasta ahora, trascendió que exigieron medidas para paliar el fuerte efecto que provocó en las economías locales la corrida del dólar. El Presidente se comprometió a responder con anuncios concretos, dijeron.

El motivo oficial de la convocatoria fue la discusión de 'temas de las provincias', según confirmó, de manera amplia, la portavoz Gabriela Cerruti. Pero el trasfondo de la charla fue el fuerte cimbronazo que se viene en el Gabinete, en medio de las especulaciones por las novedades que traerá Batakis de Estados Unidos, donde estuvo con autoridades de la secretaría del Tesoro de Biden, del FMI, y del Banco Mundial. Los jefes provinciales están preocupados por los fondos, la obra pública, y los efectos de la suba del dólar.

Estuvieron con el Presidente, en el salón Eva Perón, los gobernadores de Chaco, Jorge Capitanich; de San Juan, Sergio Uñac; de Chubut, Mariano Arcioni; de Entre Ríos, Gustavo Bordet; de Santa Fe, Omar Perotti; de Santa Cruz, Alicia Kirchner; de Formosa, Gildo Insfrán; de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; de la provincia de Buenos Aires, Áxel Kicillof; de La Pampa, Sergio Ziliotto; de Catamarca, Raúl Jalil, y de Tucumán, Osvaldo Jaldo (aunque en este caso, habían omitido nombrarlo en un comienzo). El único que faltó fue el de San Luis, Alberto Rodríguez Saá.

Casi todos se retiraron en silencio, pasadas las 17.00. Sólo se quedó con Alberto Fernández Jorge Capitanich, durante aproximadamente una hora, para tener una misteriosa conversación privada. El encuentro a solas resultó sugestivo mientras circulan versiones sobre un desembarco del chaqueño en el Gabinete, impulsado por Cristina Fernández, mientras el Presidente como la vice negocian el nivel de poder que tendrá Massa.

Finalizado el encuentro, en la Presidencia mantenían un tajante hermetismo. Demoraron dos horas en lanzar un comunicado de apenas dos párrafos, limitado a informar, nuevamente, la lista de los presentes, sin detalle alguno sobre lo conversado.

Por lo bajo, dijeron que había sido 'en buenos términos', aunque algunas versiones indicaban que hubo momentos de tensión. Desde las provincias informaron escuetamente, de manera oficial, que los gobernadores le plantearon una fuerte inquietud por los efectos de la corrida cambiaria en las economías locales. Y es que, a partir de la fuerte suba del dólar, muchos productores y comerciantes del interior empezaron a acopiar mercadería, lo cual provocaba desabastecimiento y cierres temporales de negocios.