Independiente cayó 3-1 frente a Patronato

  • Martes, 28 de Junio de 2022 | Nacional

Independiente entregó una pálida imagen y cayó frente a Patronato de Paraná por 3 a 1 en el partido que disputaron ayer por la quinta fecha de la Liga Profesional, en el estadio Prebístero Bartolomé Grella.

El conjunto local se adelantó en el marcador con los goles de Axel Rodríguez, al minuto de juego, y Jonás Acevedo, a los 16, mientras que el descuento del Rojo llegó en los pies de Lucas Romero, a los 45, todos en el primer tiempo.

Axel Rodríguez, nuevamente, pero esta vez a los 12 del complemento, aumentó las cifras para el conjunto local.

Desde los 15 minutos del inicio el Patrón jugó con un hombre menos por la expulsión del mediocampista Jorge Valdéz Chamorro, por una dura infracción contra Romero.

En la próxima fecha el Rojo recibirá en su estadio a Platense, mientras que el Patrón visitará a Newell's.

Independiente tuvo que remar el partido desde el inicio, porque en la primera pelota parada el local se puso en ventaja con un cabezazo de Axel Rodríguez, y si bien trató de emparejar el juego más tarde, no logró hacerlo.

La expulsión de Valdez Chamorro dejó a Patronato con 10 hombres y si bien se replegó, un error de Sosa le permitió a Acevedo poner el 2 a 0, ante el estupor de los propios hombres de Eduardo Domínguez.

El equipo de Avellaneda comenzó a presionar en el campo rival y Leandro Fernández logró encontrar los espacios, pero recién en el último minuto logró descontar con un remate de Lucas Romero, como corolario de una gran jugada colectiva.

Para la segunda parte la iniciativa la tomó Independiente, pero el DT Facundo Sava realizó tres cambios en el local y metió tres defensores, dejando expuestas sus ideas.

En una escapada por la izquierda, el centro al medio lo capturó Axel Rodríguez, y ante un traspié de Insaurralde, quedó solo frente a Sosa y definió al palo derecho.

Eso fue como un trompazo al mentón para las ilusiones de Independiente, porque se mostró perdido, sin peso ofensivo, con un Cazares irresoluto y carente de profundidad.

Los cambios no le dieron las soluciones que Domínguez quería y así el tiempo se fue consumiendo, con apenas un remate cruzado de Rodrigo Márquez, pero nada sirvió para revertir la historia.