La campaña agrícola no deja de sumar problemas

  • Sabado, 26 de Marzo de 2022 | Locales

Luego de haber sufrido la intensa sequía de diciembre y parte de enero, los maíces de nuestra zona tuvieron en las últimas semanas un castigo adicional, debido a que los fuertes vientos que se registraron provocaron muchos vuelcos de plantas. En algunos lotes el daño es tal que las plantas no podrán ser cosechadas. Esto sucedió en momentos en que la cosecha de ese cultivo muestra rindes que están muy por debajo del promedio de la región.

El ingeniero Néstor Estévez, de la Cooperativa de Granjeros Unidos, comentó que aún queda por cosechar más de la mitad de la superficie sembrada con maíz. Una parte de esos cultivos sufrieron los embates de un ventarrón que hubo semanas atrás, y a otros les sucedió lo mismo entre el jueves y ayer, cuando los vientos volvieron a arreciar y, en algunos sectores del partido, fueron muy fuertes.

Esto provocó muchos vuelcos de plantas. Estévez señaló que el problema es que cuando las mismas están muy caídas los cabezales de las cosechadoras no pueden levantarlas.

'Eso produce pérdidas por donde se lo mire', explicó el ingeniero, en relación a que muchas plantas quedan en los lotes sin poder levantarse y, además, las máquinas, para tratar de recolectar lo más posible, deben avanzar con una mayor lentitud.

Rindes de entre 3.000 y 8.000 kg/ha

Estévez comentó que hasta ahora los rindes que viene mostrando el maíz son variados, pero dentro de un rango bajo, ya que se ubica entre los 3.000 o 3.500 kilos por hectárea hasta los 7.500 u 8.000. Agregó que puede haber casos de 9.000 o más kilos, pero son muy aislados.

El maíz fue el cultivo más perjudicado por la sequía que se registró entre diciembre y mediados de enero. Los daños que hubo en esa etapa fueron irreversibles en muchos casos, al punto de que hubo productores que decidieron no esperar a la cosecha y picar las plantas, para utilizarlas como forraje para la hacienda.

Los rindes que se vienen dando hasta ahora indican que muchos de quienes apostaron por ese cereal tendrán pérdidas económicas, sobre todo quienes lo implantaron en campos alquilados.

Para Estévez, la única forma de compensar los quebrantos que pueda provocar el maíz es habiendo previsto un esquema diversificado, en el que también se haya sembrado trigo y soja de primera y de segunda.

En cuanto a la soja, el asesor técnico de la Cooperativa de Granjeros afirmó que recién se están cosechando los primeros lotes, con rindes también variados, pero no tan bajos como sucedió con los del maíz. Por lo visto hasta ahora, los rendimientos fluctúan entre los 2.500 y los 4.000 kilos por hectárea.

Una campaña para el análisis

Todo indica que la cosecha se extenderá hasta cerca de mediados de año, pues aún falta la mayor parte de la soja de primera y toda la soja de segunda, así como los maíces que fueron sembrados en fechas tardías, o sea, durante finales de noviembre o diciembre.?Estévez afirmó que habrá que ver con atención los rindes que muestran estos cultivos, ya que se trata de una fecha de siembra que, hasta ahora, no ha sido muy utilizada en el partido de Chacabuco. Además, consideró que ya hay que empezar a pensar en la próxima campaña, que hasta el momento muestra varios temas que preocupan. Uno de ellos es el aumento que ya registran los insumos, lo cual puede seguir en ascenso.

'Va a ser una campaña para analizarla mucho', dijo el asesor de la Cooperativa, y agregó que todo estará muy condicionado por los valores que se manejen.

El informe semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario indicó que con el 55 por ciento de la superficie de maíz ya cosechada, el promedio de rindes se ubica a nivel nacional en los 7.200 kg/ha, mientras que en soja los primeros lotes recolectados muestran 'una brecha enorme' en los rindes, que se ubican entre los 1.200 y 4.500 kg/ha.