Lázaro Báez denunció 'presiones' para involucrar a Cristina

  • Jueves, 21 de Noviembre de 2019 | Paí­s

El empresario, propietario de Austral Construcciones y amigo del fallecido expresidente Néstor Kirchner, negó haber sido testaferro del funcionario y vinculó las acusaciones con un intento por "perjudicar al peronismo y "atacar al modelo de país que imaginó Néstor".

Báez declaró que fue "víctima de los servicios para culpar a Cristina, no pudieron doblegarme", y apuntó contra la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), que según su denuncia "manipuló a todo el sistema" en un "esquema perverso dirigido por el propio presidente Mauricio Macri" para "perjudicar al peronismo".

"Fui, soy y seré amigo de Néstor Kirchner, fue un vínculo con mucha anterioridad a que se convirtiera en un político trascendente. Esto no quiere decir bajo ningún concepto que yo fuera testaferro de él ni de su familia. Me permito en esta oportunidad negarlo enfática y categóricamente", afirmó.

Báez está preso en esta causa desde hace tres años y siete meses, y además es juzgado en otro debate junto a la expresidente por el supuesto direccionamiento de la obra pública nacional en Santa Cruz a favor de sus empresas. Por la ruta del dinero K se lo acusa de blanquear unos 60 millones de dólares a través de maniobras en paraísos fiscales.

El empresario negó ser dueño de financieras como SGI (La Rosadita), donde su hijo mayor Martín Báez, quedó filmado contando unos 3 millones de dólares, y rechazó que sus hijos hayan cometido delito alguno.

Sobre las presiones que dijo haber recibido, Báez aludió a presuntos ofrecimientos para convertirse en arrepentido a cambio de quedar libre, recuperar parte de sus bienes y dejar a sus cuatro hijos fuera de las acusaciones.

En su exposición apuntó a jueces, fiscales, periodistas y funcionarios del macrismo, entre ellos, a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; a la subtitular de la AFI, Silvia Madjalani, a la diputada Elisa Carrió y al fiscal José María Campagnoli.