Macri va a Salta a ver a la Virgen

  • Lunes, 16 de Septiembre de 2019 | País

El encargado de poner en palabras el fastidio de la Iglesia con la presencia de Macri en la fiesta de la virgen fue el presbítero Rául Méndez, un sacerdote con fuerte inserción social en la ciudad y muy cercano al arzobispo Mario Cargnello.

"Es oficial el anuncio de que Macri pretende venir para la misa del día 15 de septiembre. Junto con otros miembros del clero manifiesto mi oposición a tan inoportuna visita. En estas circunstancias su presencia será una provocación, que provocará la lógica reacción", dijo el sacerdote Méndez.

Se trató una declaración de alto impacto en una en una provincia donde la Iglesia tiene una importante presencia en la vida social, más intensa que en la mayoría del resto del país.

"No tiene sentido venir a empañar la fiesta de los salteños –agregó Méndez–, lo más razonable es que suspenda semejante previsión y nos deje tranquilos. Más bien que se ocupe de resolver los graves problemas en que embarcó al país".

El arzobispo Cargnello, después, salió a poner paños fríos. Aclaró que el viernes le cursó una invitación formal al Presidente. "Su presencia nos honraría, por eso me atrevo a invitarlo", dice la breve misiva protocolar.

Pero la polémica ya estaba desatada, no solo porque para muchos la voz de Méndez es inseparable de la del arzobispo, sino porque la pretensión de Macri de darse una especie de baño de popularidad en una fiesta de claro contenido popular quedó irremediablemente dañada.

De todos modos, el presidente no dio marcha atrás:. La Casa Rosada anunció que el Presidente llegará para la última misa del triduo que se celebra a las diez de la mañana, afuera de la Catedral, al aire libre. No se sumará a la procesión que se realiza después, alrededor de las 15.00.

Por su parte, voceros del gobernador Urtubey dijeron que no mantendrá una reunión con el mandatario tras la misa porque "no dan los tiempos", aunque sí estará con él en la ceremonia.

La Fiesta del Milagro tiene una historia de 327 años y es una de las mayores manifestaciones de fe de América Latina. Miles de peregrinos están arribando después de hasta trece días de caminatas desde la Puna.