Músicos de Chacabuco y Catalunia harán viajes de intercambio

  • Martes, 25 de Junio de 2019 | Locales

Joan Castillo es un músico de la ciudad catalana de Vidreres que la semana pasada llegó a Chacabuco acompañado por su hija María, que es violinista, para brindar un recital con el grupo local Iónico.

El concierto se realizó el viernes pasado, en Casa de la Cultura. Ayer, padre e hija aún estaban en Chacabuco, pues durante la jornada hubo tuvieron actuaciones en escuelas.

Como sucede con la mayoría de los músicos argentinos, Castillo no vive de esa actividad. Su fuente de ingresos es el cargo de secretario de Cultura de su ciudad.

 Los Castillo conocieron a Iónico cuando, a finales del año pasado, ese grupo hizo una gira por ciudades de Francia y España.

'Ellos tomaron contacto conmigo y me convencieron para que los contratásemos. Así que tocaron, sonó bien y hablamos de hacer algo', expresó Joan. Así se dio la llegada con su hija a la Argentina, a la que hacía diez años que no venía.

'Nuestra visita tuvo dos propósitos: tocar con ellos y que alumnos de la escuela de música que tenemos en Pedreres vendrán a Chacabuco a pasar unos días y a actuar', expresó Castillo. A su vez, alumnos de la Academia de Música Amadeus, cuyos profesores son los integrantes de Iónico, viajarán a Catalunya, para conocer y actuar.

Joan comentó que la primera delegación de alumnos chacabuquenses viajarán entre noviembre y diciembre a Pedreres, mientras que los estudiantes españoles llegarían a Chacabuco en la Semana Santa de 2020.

Castillo comentó que en 1997, junto a otros músicos, diseño un proyecto artístico titulado 'La vuelta al mundo en 80 rumbas', que fue presentando en distintos países.

'Hemos estado en todos los continentes', dijo, y enumeró muchos de los países visitados, entre los que se cuentan la mayoría de los sudamericanos, así como China, Japón, Jordania, Túnez, Marruecos y Corea del Norte. También en la mayoría de los países europeos. Joan combina esa actividad con la de funcionario.

'Eso es lo que me da de comer -contó-, porque vivir de la música es complicado. Allá se puede, pero como decimos nosotros, hay que pedalear mucho. Mi trabajo es organizar todos los actos culturales de mi municipio y los días que me quedan libres, que son bastantes, los junto y suman 40 o 50 días que son los que necesito para hacer dos o tres giras'.

Por último, Castillo consideró que no hay muchas diferencias entre argentinos y los catalanes.

'Siempre pienso que el argentino es una mezcla de italiano, español e indio de aquí, y tenemos más similitudes que diferencias. Ustedes viven castigados por los temas económicos, y noso-tros también. A veces los gobernantes no ayudan, no por mala voluntad, sino porque hay inercias que cuesta mucho romper. Eso en nuestro país también pasa', expresó.