Se busca disminuir la circulación viral y asegurar la presencialidad escolar

  • Domingo, 10 de Octubre de 2021 | Locales

–Se generó alguna contoversia entre el Gobierno y la Sociedad Argentina de Pediatría, sobre la vacunación a chicos de 3 a 11 años, ¿fue lógico el pedido de esta entidad médica?

–Sí, por supuesto. El viernes pasado, el Ministerio de Salud de la Nación emitió la aprobación para la colocación de la vacuna covid, en este caso la vacuna Sinopharm, en niños de 3 a 11 años, que era el grupo etario que faltaba vacunar. El objetivo de la campaña de vacunación en este grupo es, más que nada, por un lado disminuir la circulación viral, ya que cuanto más personas vacunadas haya, menos virus y menos complicaciones habrá en la población, y por otro, asegurar la presencialidad escolar, sabiendo que muchos niños con patologías de riesgo todavía no han podido comenzar su ciclo escolar por presentar patologías en las que está contraindicado que tengan contacto con un gran número de personas. A partir de este anuncio que hizo el Ministerio, salieron las sociedades científicas, que son las que realmente aprueban y las que deben ser consultadas, porque son las que rigen a los pediatras. En este caso, no habían sido convocados para tomar esta determinación; y faltaba la evidencia, que es la finalización de este trabajo que se hizo y las publicaciones de la revista The Lancet solamente hablaban de fase 1 y fase 2, y faltaba la aprobación. Tanto la Sociedad Argentina de Pediatría como la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica también deben evaluar, junto con expertos en vacunas, que el estudio sea fehaciente. Por eso se convocó a una reunión con el Ministerio, en la que se mostraron los papeles completos que faltaban y, a partir de ahí, se avaló la vacunación en este grupo. Eso fue lo que ocurrió. 

'Esta vacuna Sinopharm –continuó diciendo– es la misma que se aplica en los adultos, no es la mitad de la dosis, sino la misma porque se hicieron estudios con varios microgramos, que son las unidades que tiene la vacuna para que genere inmunogenicidad, o sea que el cuerpo tenga una respuesta inmune. Se llegó a la conclusión de que la que necesita un niño es la misma dosis que un adulto. En este caso, cuando hablamos de la Sinopharm lo estamos haciendo de una vacuna que es a virus inactivado, no es a virus vivo, que también da tranquilidad porque los efectos adversos son mínimos, no existen complicaciones posvacunales en este caso. Cuando se trata de vacunación en niños, se busca que genere una respuesta inmune adecuada. El esquema de vacunación son dos dosis, una primera, y la segunda entre la tercera y cuarta semana, y genera inmunidad a partir de día 20, aproximadamente, de colocada la segunda dosis.

–También podría ser como para prever la posible llegada de la variante Delta, que todavía no se ha manifestado como lo hizo en Europa, y para eso, nada mejor que tener a la mayor cantidad de  personas vacunadas.

–Sí; en este caso, con la vacuna Sinopharm todavía no se demostró qué grado de inmunogenicidad genera contra la variante Delta. Una de las suposiciones que tienen los expertos, en cuanto al retraso o la no llegada aún de circulación comunitaria y colapso sanitario de la variante Delta, que es mucho más contagiosa que otras que hemos tenido, es que hay mucha gente vacunada. En Chacabuco tenemos cerca del 70 por ciento de la población, lo que genera una disminución en lo que es la transmisibilidad  de la cepa. Otra teoría que tienen los infectólogos es que en Sudamérica, al haber tenido la variante Manaos, que no es tan contagiosa pero si muy virulenta, podemos hablar de los primeros fallecidos jóvenes que tuvimos en Chacabuco, contrarresta el efecto. Esto sumado a la vacunación y a que lo ocurrido en Europa fue en pleno invierno, cuando la transmisión es mayor por el hacinamiento, las personas se quedan dentro de sus casas con calefacción, etc., mientras que nosotros estamos ingresando en épocas cálidas que disminuyen el aglomeramiento de personas. Pero tener a muchas personas vacunadas es importante.

–Estamos llegando a fin de año y, debido a las flexibilizaciones de las medidas preventivas, se van a concretar los viajes de egresados, ¿es razonable que se le pidan semejante cantidad de requisitos a los chicos que van a hacer esos viajes?

–Algunas empresas están pidiendo hasta cuatro hisopados: 48 y 24 horas antes de subir, cuando llegan, cuando vuelven, y después deberían hacer siete días de cuarentena por lo que indica el protocolo y volver a hisoparse. Me parece que si se habilitan algunas actividades y lo que es el turismo, tendría que ser mucho más flexible porque si una persona viaja en un auto particular a otra provincia, no se le exige el hisopado. Estamos hablando de una gran cantidad de chicos que se van a movilizar, pero sabiendo que se autoriza el turismo, debieron buscar otra estrategia para poder facilitar que los chicos viajen sin tanta cantidad de hisopados. Me parece una locura. Estamos hablando de adolescentes que terminan la secundaria, que ya están vacunados. Exigen la vacunación con dos dosis, 21 días antes de realizar el viaje. Si se flexibiliza, que se lo haga con todo, exigir tantos hisopados no me parece correcto.

–¿Qué cantidad de chicos han sido afectados por el covid-19 en Chacabuco?

–No tengo en este momento los números exactos, pero niños han sido muy pocos, hablo de los que están en el sistema escolar, menores hasta los 17 o 18 años. Ha habido algunos brotes en adolescentes, pero no han sido los más afectados por la pandemia. El grupo etario que más resultó afectado, no por mortalidad sino por incidencia, fue el de los 25 a 60 años, que es la comunidad activa laboralmente y la que se movilizó durante toda la pandemia para trabajar.

–¿Se le puede decir a los padres que tengan cierto temor en llevar a vacunar a sus hijos que lo hagan porque no hay riesgos?

–Sí; por lo que informan las sociedades científicas, con las que nosotros nos regimos, no los hay, pero siempre es importante tener la opinión del médico pediatra de cabecera. Siempre que los papás tengan dudas deben hacer la consulta con el médico de cabecera para que los asesore y dé su opinión. No todos los niños son lo mismo y siempre tienen que estar asesorados por su médico pediatra.