Tras casi seis meses de cuarentena, Argentina superó las 10.000 muertes

  • Martes, 08 de Septiembre de 2020 | Paí­s

El Ministerio de Salud de la Nación informó ayer que el total de infectados en todo el país asciende a 488.007 y las víctimas fatales suman 10.129.

La ocupación de camas de terapia intensiva a nivel nacional es de 61,9 por ciento y en el AMBA -foco de la enfermedad- es del 67,8, un porcentaje que no varió demasiado en las últimas dos semanas.

El 14 de abril, 38 días después del primer fallecido en el país, la Argentina superaba los cien muertos por coronavirus. Llegar a las primeras mil víctimas fatales por covid-19 le demandó 68 días más, se contabilizó ese número el 21 de junio último. El número se multiplicó por 10 en 78 días y ayer los muertos alcanzaron los 10.000.

Este número ubica al país en el puesto 16 sobre una lista de 150 países, cuyos fallecimientos informa diariamente la Universidad Johns Hopkins de los Estados Unidos.

Si bien en más del 80 por ciento de los casos el coronavirus se caracteriza por tener una evolución favorable y síntomas leves, el crecimiento sostenido y exponencial de contagios se tradujo en un crecimiento de las muertes.

Con un promedio de 53 decesos por jornada desde el primer caso, el ritmo de nuevos fallecimientos diarios se duplicó en los últimos 20 días.

Situación de Argentina a nivel regional

Pese a que el primer muerto por coronavirus en la Argentina fue a la vez el primer caso mortal en América Latina, nuestro país está todavía en una mejor posición que otros países de la región, si se analizan dos indicadores epidemiológicos relacionados con las muertes: letalidad y mortalidad.

Brasil –cuyo presidente Jair Bolsonaro viene desafiando las recomendaciones de aislamiento– es el país latinoamericano más castigado con 126.650 muertos. Por encima de la Argentina, se ubican México con 67.558 fallecidos, Perú con 29.838, Colombia con 21.412 decesos, y Chile con 11.652.

A nivel global, Estados Unidos se convirtió en el país más afectado por la pandemia. Los muertos superan los 189.000, por encima de los 71.642 fallecidos de India, 41.643 del Reino Unido, los 35.553 de Italia, 30.732 de Francia y 29.516 de España.

Más allá del número total de fallecidos por coronavirus, los expertos recomiendan analizar la tasa de letalidad, un indicador que se calcula a partir de la cantidad de muertos respecto de los casos positivos detectados, y que refleja en cierta medida la virulencia de una enfermedad, y la fortaleza del sistema sanitario para hacerle frente.

En la Argentina la tasa de letalidad es del 2 por ciento. Esto significa que de cada cien confirmados, dos pierden la vida por la enfermedad o complicaciones derivadas de ella. En este resultado influyen no solo la capacidad y calidad de la asistencia, sino también la edad de los pacientes y las enfermedades de base preexistentes. Es un indicador nacional que se viene manteniendo estable a lo largo de la pandemia.

Con esta tasa de letalidad, Argentina está en posición 83 sobre 150 países. Lejos de Italia, por ejemplo, que tiene una tasa de letalidad de 13 por ciento; México, 11; Suecia, 7; España, 6, y Brasil, Estados Unidos y Chile con valores cercanos al 3 por ciento.

Pero este indicador varía en función de un dato clave: la cantidad de exámenes realizados y la detección de casos positivos. 'Existe consenso en que la tasa de letalidad podría llegar a ser más baja que la difundida en tiempo real, dada la limitación que hay en todas partes del mundo de acceder a la totalidad de los diagnósticos de covid-19 debido a la existencia de portadores asintomáticos del virus. En la medida en que aumenten los diagnósticos, los fallecidos se diluyen en un número mayor de infectados y la tasa descendería', advirtió Osvaldo Teglia, profesor adjunto a cargo de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.

Si se toma la tasa de mortalidad, que mide el total de fallecidos por cada millón de habitantes, la Argentina se ubica en el puesto 26 sobre 150 países. El ránking lo encabezan Perú con 924, Bélgica con 864 y España con 627 fallecidos sobre la misma base poblacional.

Mejora en los                     tratamientos

Más allá del aumento en las muertes, hay consenso en que la enfermedad hoy está mejor manejada que cuando arrancó la pandemia. 'Si bien no se dispone al momento actual de un tratamiento específico aprobado que combata directamente el virus, han mejorando las modalidades de manejo de los pacientes desde que comenzó la epidemia en China, esto está favoreciendo el pronóstico, particularmente de los pacientes graves. Hoy contamos con anticoagulantes, corticoides y plasma de convaleciente que parecen estar beneficiando el curso de la enfermedad y disminuyendo la letalidad de los casos que requieren terapia intensiva', opinó Teglia.

El recurso humano

El problema más sensible, en estos momentos, más allá de las camas, es el recurso humano, Los profesionales de la Salud y, en particular, los médicos especializados en terapia intensiva, que a diferencia de las camas y los respiradores –que se fueron adquiriendo desde el inicio de la pandemia–, no pueden multiplicarse porque requieren una formación muy especializada.

Es por eso que la última semana, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva emitió una dura carta en la que expone los problemas que atraviesa el sector: 'Los médicos, enfermeros, kinesiólogos y otros miembros de la comunidad de terapia intensiva sentimos que estamos perdiendo la batalla', expresaron. 

'Los intensivistas, que ya éramos pocos antes de la pandemia, hoy nos encontramos al límite de nuestras fuerzas, raleados por la enfermedad, exhaustos por el trabajo continuo e intenso, atendiendo cada vez más pacientes', exponiendo lo que es quizás el aspecto más crítico de la situación que enfrenta el país para atender la pandemia.